El trámite del choque arrancó envuelto en fricciones y con el arbitraje de la alemana Malte Gerhardt bajo constante protestas por parte de la delegación albirroja. La fragilidad defensiva y los desajustes en el fondo terminaron pasando una factura altísima para el combinado guaraní, que vio cómo el conjunto luso castigaba de forma despiadada cada concesión, desatando la indignación del cuerpo técnico nacional sobre la arena española.
Vendaval de conquistas, amonestaciones en el banco y un trágico final
Las anotaciones portuguesas llegaron por intermedio de Be Martins, Leo Martins, André Lourenço, Rúben Brilhante, Pedro Mano, Fábio Martins, Filipe Alves, un hat-trick implacable de Duarte Algarvio y la mala fortuna de un gol en contra de Alan Rodas. Por su parte, la Albirroja intentó dar batalla con la efectividad de Sixto Cantero, Milciades Medina, Alan Rodas, Nicolás Bareiro, Jhovanny Benítez y un brillante triplete de Valentín Benítez, aunque los esfuerzos resultaron insuficientes ante el vendaval rival.
La tensión en filas paraguayas alcanzó su punto de ebullición a los 20 minutos con la amonestación al DT Joaquín Molas, sumada a las tarjetas amarillas recibidas por Jhovanny Benítez y Néstor Medina en tramos determinantes del cotejo. Con este resultado tan abultado como doloroso, Los Pynandi se despiden del certamen ecuménico dejando sensaciones encontradas en la afición, abriendo un urgente debate sobre el balance defensivo y los ajustes que requiere el equipo de cara a sus próximos compromisos internacionales.














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