Tanto el combinado europeo, que arrastraba una caída en el debut frente a Corea del Sur, como el elenco africano, que había tropezado en su estreno ante México, saltaron al campo de juego con la imperiosa necesidad de sumar de a tres. Sin embargo, la falta de regularidad y los errores puntuales terminaron decretando una paridad que mantiene a Sudáfrica en el fondo de la tabla y a Chequia en la tercera colocación, ambas con un solo punto, a la expectativa de lo que acontezca en el choque entre mexicanos y surcoreanos.
Madrugonazo checo y posterior relajación sobre el terreno
El compromiso comenzó con una dinámica favorable para el conjunto dirigido técnicamente por Ivan Hašek. Cuando apenas transcurría el primer minuto de juego, el atacante Patrik Schick malogró una ocasión inmejorable frente al guardameta Ronwen Williams al conectar defectuosamente un balón con el hombro. Pese a ese aviso desperdiciado, la apertura del marcador no tardó en llegar a favor de los europeos sobre el minuto seis de la etapa inicial.
La acción nació a partir de un saque de banda largo ejecutado en profundidad; Adam Hlozek peleó el balón sobre la línea de fondo y envió un centro retrasado hacia la frontal del área grande. Ante la pasividad de la última línea de los Bafana Bafana, Aleksandr Sojka recibió libre de marcas y habilitó a Michal Sadilek, quien definió con total precisión para vencer la resistencia del portero africano y decretar el 1-0 parcial.
Lejos de aprovechar el envión anímico para liquidar el pleito, la ventaja generó un efecto de relajación en las líneas checas, que disminuyeron notablemente la intensidad en la presión. Sudáfrica asimiló el golpe con entereza y comenzó a ganar metros de forma paulatina de la mano de Oswin Appollis, quien inquietó con un disparo desviado que se transformó en el primer aviso serio de la escuadra comandada por Hugo Broos antes de marcharse al descanso.
Pena máxima en el epílogo y asedio sudafricano
El inicio del periodo complementario calcó las acciones del primero, mostrando un cabezazo de Schick que fue contenido sin mayores dificultades por Williams. A partir de allí, el encuentro ingresó en un bache futbolístico condicionado por la inoperancia ofensiva de Chequia y la falta de claridad de los sudafricanos para profundizar en los últimos metros de la cancha.
Cuando el partido ingresaba en su recta final y parecía sellarse la victoria europea, llegó la jugada que cambió el destino del compromiso en el minuto 83. Un fuerte disparo ejecutado por Thapelo Maseko impactó de lleno en la mano del defensor Pavel Sulc, quien había ingresado en la segunda mitad. El penal fue sancionado de inmediato y el mediocampista Teboho Mokoena se encargó de transformarlo en gol con un remate esquinado que dejó sin opciones al portero Matej Kovar.
El gol del empate envalentonó por completo al representativo de los Bafana Bafana, que volcaron todas sus piezas al ataque en busca de la hazaña ante la mirada atónita de los 67.500 espectadores presentes. En el tiempo de descuento, el atacante Evidence Magkopa fabricó una excelente maniobra individual dentro del área que terminó con un remate contenido por Kovar, salvando el punto para una Chequia que terminó sufriendo más de la cuenta. Ambos seleccionados deberán jugarse la vida en la última fecha de la fase de grupos apelando a clasificar como uno de los mejores terceros del certamen.















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