El volante de contención reconoció abiertamente el impacto psicológico que significó arrancar el certamen ecuménico con una derrota frente a los Estados Unidos. Cubas no puso excusas al señalar que el grupo es plenamente consciente de que no se estuvo a la altura de las exigencias en la jornada inicial y de que los planes tácticos no se plasmaron en el terreno de juego, argumentando que la caída sirvió como una dura lección para asimilar los errores y focalizar toda la energía en el siguiente examen internacional.
El análisis del rival y la propuesta para asumir el protagonismo
Al evaluar las virtudes futbolísticas del seleccionado turco, el futbolista de la Albirroja reveló que el cuerpo técnico liderado por Gustavo Alfaro ya ha desglosado minuciosamente el funcionamiento colectivo del adversario europeo. El mediocampista enfatizó la necesidad de contrarrestar la dinámica de juego que proponen los mediocampistas rivales y su capacidad para habilitar a sus piezas más desequilibrantes en el último tercio de la cancha, exigiendo una marca escalonada y máxima concentración en las coberturas individuales.
Sin embargo, más allá de los recaudos lógicos ante las capacidades de Turquía, Cubas puso especial énfasis en que el factor determinante radicará en la producción futbolística que proponga Paraguay. El jugador remarcó que la clave del partido pasará por ejecutar de manera perfecta la planificación diseñada durante los entrenamientos a puertas cerradas en San José, buscando imponer las condiciones físicas y futbolísticas necesarias para adueñarse de la posesión y dominar el ritmo de las acciones de principio a fin.
Unidad granítica en el vestuario y el retorno a la identidad histórica
Respecto al ambiente interno que se vive en la concentración tras el primer tropiezo mundialista, el mediocampista transmitió total tranquilidad a la afición local al asegurar que el vestuario se mantiene cohesionado, fuerte y con la autoestima intacta. Cubas apuntó que existe una confianza absoluta entre los futbolistas y que predomina un deseo ferviente de revertir la situación, asumiendo la responsabilidad de que el destino del seleccionado nacional depende única y exclusivamente de lo que ellos realicen dentro de la cancha.
Para concluir, el volante central fue categórico al señalar que la fórmula para reencauzar el rumbo en el campeonato consiste en regresar a los cimientos que caracterizaron el inicio del ciclo de Alfaro. El jugador instó a ajustar las líneas defensivas para recuperar la solidez y, a partir de ese orden, potenciar las transiciones ofensivas explotando las virtudes de los atacantes. Cubas concluyó mencionando que en el debut faltó esa determinación colectiva para sacar el resultado adelante, un aspecto que se ha venido trabajando intensamente para que cada integrante rinda al máximo de sus capacidades tanto en ataque como en defensa.















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