El cuadro escandinavo, conducido estratégicamente por el entrenador británico Graham Potter, saltó al campo de juego con la firme determinación de adueñarse del protagonismo y no dio margen para las especulaciones. La apertura del marcador se concretó de manera temprana, cuando transcurrían apenas seis minutos del periodo inicial, por intermedio del mediocampista del Brighton, Yasin Ayari, quien aprovechó una sucesión de rebotes en el área penal para sacar un potente remate. El volante optó por mantener la compostura y no celebrar la conquista como muestra de respeto hacia sus raíces familiares tunecinas.
Eficacia ofensiva y una breve reacción del conjunto africano
La superioridad futbolística del representativo sueco continuó plasmándose con el correr de los minutos ante una retaguardia tunecina que se vio totalmente desbordada en sus coberturas. A la media hora de juego, la escuadra europea amplió las distancias en el tanteador mediante un veloz y letal contragolpe que fue culminado con total frialdad por el delantero Alexander Isak, quien definió con precisión en el área rival para colocar el transitorio dos a cero.
A pesar del duro impacto anímico, el combinado de Túnez no renunció a sus pretensiones y encontró una luz de esperanza justo antes de que los equipos se retiraran al descanso de los vestuarios. En la última acción de la primera mitad, el defensor Omar Rekik ganó la posición tras un envío aéreo y conectó un certero golpe de cabeza que dejó sin opciones al guardameta rival, decretando el descuento que parecía devolverle la competitividad al trámite del juego para el periodo complementario.
Sentencia en el complemento y liderato escandinavo en Monterrey
Las ilusiones de remontada del conjunto africano se desvanecieron rápidamente en la segunda mitad ante la incesante presión ejercida por el ataque sueco. El delantero del Arsenal, Viktor Gyokeres, anotó su nombre en la lista de goleadores al culminar una gran maniobra colectiva con una definición colocada al costado del portero. Ya en los pasajes de cierre, a los ochenta y seis minutos, Mattias Svanberg incrementó las cifras tras una jugada que demandó la revisión del sistema de videoarbitraje por una presunta posición adelantada que finalmente fue descartada por los jueces.
El broche de oro para la redonda exhibición del equipo de Graham Potter llegó en el tiempo añadido, nuevamente por obra de Yasin Ayari. El mediocampista firmó su doblete personal mediante la ejecución de un formidable disparo de media distancia que se incrustó en el ángulo superior del arco defensivo, sentenciando el cinco a uno definitivo. Con este abultado marcador, Suecia asume el liderato del Grupo F por diferencia de goles, comenzando a planificar sus siguientes compromisos estratégicos en la máxima cita del balompié internacional.















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