El entrenador argentino, quien para este compromiso decisivo optó por una estructura táctica sumamente conservadora al implementar una línea de cinco defensores con el objetivo de reducir al mínimo los márgenes de error en la última línea, se mostró firmemente optimista respecto a las opciones que tiene el plantel de seguir avanzando en la competencia ecuménica.
La justificación del planteamiento y el deseo de victoria
Al ser abordado sobre la postura estratégica exhibida por el equipo en el San Francisco Bay Area Stadium, Alfaro fue categórico al señalar que la intención original del cuerpo técnico no era especular con el marcador. El seleccionador argumentó que la delegación nacional saltó al campo con la mentalidad de quedarse con las tres unidades, reconociendo que en el desarrollo de un partido de alta intensidad a veces las intenciones no se pueden plasmar con total fidelidad debido al desgaste físico y a las virtudes del adversario.
A pesar de no haber podido romper el cero, el timonel sudamericano valoró el esfuerzo colectivo de sus futbolistas para sostener el arco invicto ante un rival de gran envergadura física, asegurando que el punto obtenido posee un valor significativo para las aspiraciones paraguayas.
Las cuentas de la Albirroja para sellar el boleto
El panorama para que Paraguay certifique su presencia en los dieciseisavos de final es sumamente favorable, aunque matemáticamente se deba aguardar el cierre de las demás zonas. Con el nuevo formato de competición, que clasifica a los ocho mejores terceros de los doce grupos totales, la Albirroja ya tiene garantizado terminar por delante de al menos tres selecciones que ocupen esa misma posición en el cuadro general.
El conjunto guaraní ostenta actualmente un mejor desempeño que Corea del Sur en el Grupo A y que Escocia en el Grupo C, dentro de las zonas que ya concluyeron su calendario oficial. Asimismo, en los cuadrangulares que restan por definirse, el combinado paraguayo ya tiene la certeza de que concluirá con mejor registro que el tercer ubicado de la llave I, puesto que saldrá entre Senegal o Irak. Ante este escenario, a la Selección Nacional le bastará con quedar por encima de apenas uno de los terceros pertenecientes a los grupos G, H, J, K o L para timbrar de forma definitiva su pasaporte a la siguiente fase.
Mirando hacia el futuro inmediato, Gustavo Alfaro lanzó una frase que marca el inicio de una nueva etapa para el grupo de futbolistas, afirmando que a partir de las llaves de eliminación directa comienza un campeonato completamente diferente, con dinámicas de vida o muerte donde la Albirroja está preparada para seguir dando batalla ante cualquier rival que ponga el destino.














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