La salida de Gaspar Servio de Guaraní está lejos de quedar cerrada. El arquero decidió recurrir a la FIFA para defender sus derechos y cuestionar la manera en que se produjo la rescisión de su contrato con la institución aurinegra.
La representación del futbolista considera que el procedimiento realizado por el club carece de sustento y asegura que no existen pruebas suficientes para hablar de una rescisión con justa causa.
“Ese sumario es inválido, no es un tribunal que te puede juzgar. Está mal hecho. Vamos a ir a discutir a FIFA”, manifestó la defensa de Servio, que ya trabaja en la presentación de la demanda.
Uno de los principales puntos de la disputa tiene que ver con los argumentos utilizados para justificar la decisión. Según la postura del jugador, se mencionaron situaciones como que “levantó el brazo” o que estuvo cerca de determinados hechos, pero no existiría una prueba concreta de una agresión.
“Se habla de un montón de cosas sin sentido. No dice que le pegó a alguien, no hay una sola prueba”, sostuvieron desde su entorno.
La defensa también denuncia que Servio habría sido hostigado y expuesto durante el proceso. Por ello, además de cuestionar la rescisión, buscará que se reconozcan los salarios correspondientes al contrato que, según su reclamo, estaba vigente hasta diciembre de 2027.
El caso ahora podría trasladarse al ámbito internacional y, dependiendo de la resolución, Guaraní incluso podría quedar expuesto a eventuales sanciones deportivas.














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