A través de un escueto comunicado de prensa, la entidad de Río de Janeiro manifestó que la desvinculación se concretó bajo la modalidad de mutuo acuerdo entre los directivos y el estratega de 63 años. Renato Gaúcho había asumido el cargo a principios de marzo en reemplazo del exseleccionador de Brasil, Fernando Diniz, pero no logró plasmar los resultados esperados para encauzar el rumbo de un equipo que se encuentra sumido en una profunda crisis futbolística.
Números en rojo y el detonante de las críticas hacia los futbolistas colombianos
La campaña del experimentado adiestrador al frente del cuadro de San Januario se resume en dieciocho compromisos oficiales disputados en todas las competencias, registrando un saldo de siete triunfos, cinco igualdades y seis caídas. Estos números resultaron insuficientes para rescatar al equipo en el Brasileirão, donde el conjunto cruzmaltino deambula en la decimoséptima posición de la tabla de clasificaciones, ubicándose peligrosamente en la zona de descenso directo a la segunda división.
Sin embargo, los reportes provenientes de los medios de comunicación del vecino país señalan que el detonante de la ruptura no se limitó exclusivamente a la producción numérica. Una fuerte controversia interna se desató a raíz de unas declaraciones brindadas por el estratega el pasado mes de abril, ocasión en la que expuso públicamente a las piezas de nacionalidad colombiana que integran el plantel, tales como Carlos Cuesta, Andrés Gómez, Marino Hinestroza y Johan Rojas.
En aquella oportunidad, el entrenador argumentó que los citados futbolistas incurrían en reiterados fallos conceptuales sobre el terreno de juego y expuso las dificultades que presentaban para adaptarse al sistema de alta competencia, unas afirmaciones que calaron de mala manera en el vestuario y que comenzaron a erosionar la relación con los futbolistas y los principales ejecutivos de la institución.
Ruptura con la dirigencia y el posible cruce ante Olimpia en la Sudamericana
A este cortocircuito discursivo se le sumaron insalvables diferencias metodológicas con el presidente del club a la hora de planificar la conformación de la plantilla de cara al segundo semestre de la temporada. Las reuniones para definir la política de incorporaciones y los descartes para las próximas competencias terminaron por dinamitar el nexo entre las partes, forzando la salida del director técnico que supiera consagrarse campeón de la Copa Libertadores en 2017 dirigiendo a Gremio de Porto Alegre.
El presente del Vasco da Gama genera especial atención en el ámbito local, dado que el representativo carioca se posiciona como un potencial contrincante del Club Olimpia de Paraguay en la Copa Sudamericana. El Almirante quedó relegado a la zona de playoffs del torneo continental tras finalizar por detrás de la escuadra franjeada en la fase de grupos, y ahora deberá disputar el pasaporte a los octavos de final midiendo fuerzas contra el Deportivo Independiente Medellín. La comisión directiva de la entidad de Río de Janeiro ya inició la búsqueda de un nuevo timonel para encarar la reestructuración y evitar el descalabro deportivo en el certamen local.















Dejá tu comentario