Según Pereira, el futbolista sudamericano convive con una carga emocional extremadamente alta en comparación con el europeo, lo que suele jugar en contra en escenarios de máxima presión. «El clasificatorio sudamericano es muy pasional, pero a nivel mundial las emociones se dejan a otro nivel”, dijo.
Añadió que el fútbol de élite marca eso y que a nuestros jugadores les pesó el debut y les ‘quemó’ la pelota, con excepciones como Julio Enciso, Miguel Almirón o el ingreso de Mauricio, quienes juegan o se formaron bajo otra exigencia y actitud mental», explicó el especialista.
EL PELIGRO DEL «BUCLE DE ERRORES» Y LA FALTA DE LÍDERES
Uno de los momentos más críticos del encuentro fue el gol en contra que sufrió Paraguay, un golpe anímico del cual el equipo nunca pudo levantarse. Pereira señaló que este colapso se debe a la falta de trabajo en una herramienta psicológica clave: la recuperación mental post error.
«Los futbolistas de élite saben que se pueden equivocar, pero están entrenados para resetear la cabeza inmediatamente. Si no se trabaja eso, te equivocás y entrás en un bucle de fallas consecutivas. El fútbol es contagio; el grupo se contagió de la negatividad, perdimos la posesión y no pudimos dar dos pases seguidos», advirtió.
Asimismo, el psicólogo destacó la alarmante ausencia de un líder dentro de la cancha —al estilo de José Luis Chilavert en Francia 98— capaz de sacudir al plantel, gritar y ordenar las líneas en los momentos de frustración.
UN CUERPO TÉCNICO QUE SE QUEDA CORTO Y EL «SHOCK DE REALIDAD»
Al ser consultado sobre el soporte psicológico actual de la Albirroja, conducida por Gustavo Alfaro, Pereira valoró la presencia de Iván, el psicólogo principal del cuerpo técnico, pero consideró que la estructura es insuficiente para las exigencias de un Mundial.
«Nos quedamos cortos. Un plantel extenso necesita un equipo interdisciplinario. Clubes de primer nivel como Boca Juniors tienen hasta cinco profesionales: un psicólogo clínico, un neuropsicólogo (para el manejo de ansiedad e insomnio), uno social (para problemas familiares) y uno sistémico. Las especialidades no se pueden mezclar», argumentó.
Respecto al caso del joven arquero Orlando Gil, Pereira opinó que el cuerpo técnico lo «expuso» al darle la titularidad en un debut tan pesado en lugar de optar por la experiencia de Roberto «Gatito» Fernández, quien ya cuenta con la confianza y el liderazgo sobre la defensa. «Un gol en contra desmotiva y le chupa la energía a un arquero que todavía está en proceso de maduración», acotó.
LA CULTURA DEL EXITISMO PARAGUAYO
Finalmente, el profesional reflexionó sobre la drástica reacción de la hinchada, pasando de una ilusión desmedida a una desilusión total en solo 90 minutos. «Somos una sociedad muy extremista y exitista. Antes de jugar ya nos creíamos campeones del mundo, y tras perder somos los peores”, expresó.
Dijo que el propio técnico, Gustavo Alfaro, lo dijo al clasificar: ‘Con esto no alcanza’. Subestimamos a Estados Unidos pensando en Turquía o Australia, y tuvimos un duro shock de realidad. Con el talento solo ya no se compite; se requiere disciplina mental», concluyó Pereira, instando a mantener la esperanza de cara al crucial partido contra Turquía.















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