Durante su intervención, el dirigente hizo énfasis en las condiciones particulares de producción de la región chaqueña, caracterizada por su clima, suelo y dinámicas propias. En ese sentido, sostuvo que el desarrollo del sector no pasa por intentar modificar estas condiciones, sino por aprender a adaptarse a ellas de manera eficiente y sostenible.
En relación con el mercado de la carne, Andreas Ens subrayó que los precios responden a factores estructurales como la oferta y la demanda, además de variables externas como el comportamiento del tipo de cambio entre el guaraní y el dólar. Bajo esta lógica, reafirmó la postura del sector de ajustarse a las reglas del mercado y defender su libertad como base para el crecimiento económico.
“Nos hemos adecuado a la libertad del mercado y defendemos esta libertad”, expresó, al tiempo de instar a todos los actores vinculados a la cadena cárnica a sostener este enfoque.
ACUERDO MERCOSUR-UE
Uno de los puntos destacados fue la entrada en vigor —de manera provisoria— del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que según indicó representa un avance significativo para el sector exportador. El convenio permitirá mejorar las condiciones arancelarias para la carne paraguaya en el mercado europeo, así como optimizar el acceso a cuotas preferenciales como la Hilton.
No obstante, advirtió que persisten desafíos, particularmente en torno a posibles restricciones ambientales impulsadas desde Europa, lo que obligará al sector a adaptarse a nuevas exigencias regulatorias sin perder competitividad.
PREOCUPACIÓN POR EL ESTANCAMIENTO DEL HATO GANADERO
En el plano productivo, Ens expresó su inquietud por la falta de crecimiento del hato ganadero en Paraguay, una situación que, a su criterio, limita el potencial de expansión del sector. Ante este escenario, planteó que el camino inmediato es mejorar la eficiencia productiva en los establecimientos ganaderos.
Esto implica, según detalló, avanzar en la optimización de dietas, incorporar herramientas de medición del rendimiento de la res y garantizar que el productor reciba una retribución acorde a la calidad del ganado entregado. “No se trata de dificultades, sino de oportunidades para mejorar toda la cadena de producción”, afirmó.
Asimismo, destacó el nivel de compromiso de los productores de la región, valorando el esfuerzo constante por elevar los estándares productivos en condiciones muchas veces adversas.
EL CHACO COMO POLO DE DESARROLLO
Más allá del ámbito ganadero, el presidente de la cooperativa describió al Chaco Central como una región en crecimiento, que se ha convertido en un polo de atracción para nuevas familias y emprendimientos. Este dinamismo, señaló, plantea el desafío de acompañar el desarrollo económico con una expansión adecuada de los servicios esenciales.
En ese sentido, mencionó áreas clave como seguridad, salud, educación, justicia, energía, infraestructura vial y generación de empleo, todas fundamentales para sostener el crecimiento y mejorar la calidad de vida de la población.
Ens remarcó que la solución a estas demandas no puede recaer en un solo actor, sino que requiere un trabajo conjunto entre el Gobierno Central, los gobiernos locales, las cooperativas y la sociedad civil. “Ninguna institución por sí sola podrá satisfacer todas las necesidades”, indicó.
ARTICULACIÓN PÚBLICO-PRIVADA Y PROYECTOS CONCRETOS
Como ejemplo de este modelo de cooperación, mencionó iniciativas en marcha en el ámbito educativo y sanitario, donde el apoyo financiero y la gestión local contribuyen a mejorar tanto la educación pública como privada, así como la cobertura de salud en el Chaco Central, en coordinación con el Ministerio de Salud.
También se refirió al mantenimiento y construcción de caminos, una tarea que actualmente involucra a municipios, asociaciones locales, comisiones vecinales y productores. No obstante, subrayó que las obras de gran envergadura deben ser ejecutadas por el Estado.
Entre ellas, destacó el proyecto de asfaltado de la ruta que conecta Neuland con Pozo Hondo, considerada estratégica para integrar la región, dinamizar la economía y fortalecer la conexión del Paraguay con mercados internacionales.
Además, mencionó la provisión de agua como otro de los desafíos críticos en épocas de sequía, un recurso limitado que actualmente es gestionado en parte por las cooperativas para abastecer a las comunidades.
VISIÓN DE FUTURO
Finalmente, Ens puso en valor el carácter social y comunitario del Chaco, al describirlo como una “vidriera” de convivencia entre distintos sectores que trabajan de manera conjunta en un entorno de paz, a pesar de las dificultades.
En ese marco, expresó su deseo de que el desarrollo continúe acompañado de estabilidad y oportunidades, tanto para la región como para el país en su conjunto. “El objetivo es vivir en paz, con perspectivas de futuro”, concluyó, reafirmando el compromiso del sector productivo con el crecimiento sostenible del Paraguay.














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