El Gobierno a través de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), mantiene un despliegue sostenido en la región occidental, llevando alimentos y asistencia básica a zonas que han quedado prácticamente aisladas por la crecida de las aguas.
Las intensas lluvias de las últimas semanas agravaron la situación en territorios de difícil acceso, donde el avance del agua limita la movilidad y complica la llegada de ayuda. En este contexto, las familias afectadas enfrentan carencias urgentes, con dificultades para acceder a alimentos y otros insumos esenciales.
Desde la SEN señalaron que el operativo se ejecuta de manera ininterrumpida, priorizando a las comunidades más afectadas y redoblando esfuerzos para ampliar la cobertura. No obstante, la magnitud de la emergencia plantea desafíos logísticos y humanitarios que mantienen en alerta a las autoridades.
Mientras persisten las inundaciones, el acompañamiento estatal se vuelve clave para sostener a miles de familias que atraviesan una situación límite en el Chaco.














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