MEC reconoce extrema gravedad de los títulos falsos y advierte que puede haber más irregularidades

El ministro de Educación y Ciencias, Luis Fernando Ramírez, reconoció la extrema gravedad del caso de los títulos universitarios presuntamente falsos detectados durante auditorías realizadas por la cartera educativa y advirtió que las irregularidades podrían ser incluso mayores a las inicialmente identificadas.

MEC reconoce extrema gravedad de los títulos falsos y advierte que puede haber más irregularidades

El secretario de Estado comentó en el programa “Salvando Vidas”, emitido el domingo último, que el esquema investigado compromete la confianza en profesiones sensibles como la medicina, el derecho, la enfermería, la psicología y la docencia, además de revelar posibles vulneraciones deliberadas al sistema informático del Ministerio para ocultar las operaciones.

El ministro de Educación y Ciencias, Luis Fernando Ramírez, reveló que la investigación sobre presuntas irregularidades en el registro de títulos universitarios descubrió indicios de un esquema organizado que podría involucrar una cantidad de documentos superior a los más de 130.000 registros inicialmente observados.

Durante una entrevista en el programa Salvando Vidas, de RCCTV, el secretario de Estado calificó el caso como de extrema gravedad, al advertir que las presuntas falsificaciones podrían involucrar a profesionales de distintas áreas, entre ellas la medicina, el derecho, la enfermería, la psicología y la docencia.

Consultado sobre el costo que tendrían los títulos presuntamente falsificados, Ramírez indicó que, según la información recabada durante la investigación, los precios variaban entre G. 5 millones y G. 20 millones, dependiendo del caso.

El ministro explicó que la primera señal de alerta surgió durante las evaluaciones realizadas a docentes. «Nuestras primeras denuncias estuvieron vinculadas a maestros. Imagínense tener en las aulas docentes que nunca fueron a estudiar», expresó.

En ese contexto, relacionó la investigación con los bajos niveles de aprendizaje detectados en el sistema educativo. Señaló que, según las evaluaciones realizadas por el MEC, siete de cada diez docentes evaluados no logran superar una prueba de comprensión lectora, mientras que una proporción similar de estudiantes presenta dificultades para comprender lo que lee. «A nuestro criterio existe una relación directa entre la formación de los docentes y los resultados que obtienen los alumnos», sostuvo.

AUDITORÍAS REVELARON MÚLTIPLES IRREGULARIDADES

Ramírez explicó que, ante las primeras sospechas, el MEC implementó el Registro Único del Estudiante de la Educación Superior (RUE) con el objetivo de reconstruir y verificar el historial académico de cada estudiante, desde su ingreso a la universidad hasta la obtención del título.

A partir de ese proceso, la cartera educativa inició auditorías administrativas e informáticas que permitieron detectar una serie de anomalías.

Entre ellas mencionó la inexistencia de funciones claramente definidas para determinados cargos, debilidades en los procedimientos internos y múltiples inconsistencias en el manejo del sistema informático encargado del registro de títulos.

Según detalló, una de las situaciones más llamativas fue la detección de 550 accesos irregulares al sistema. «Había ingresos al sistema un sábado a las cuatro de la mañana o un domingo a las diez de la mañana, cuando no correspondía que estuviera habilitado», explicó.

Asimismo, indicó que se encontraron registros de títulos cargados fuera de los períodos oficialmente establecidos para ese procedimiento, lo que reforzó las sospechas sobre posibles manipulaciones.

SOSPECHAN INTENTO DELIBERADO DE OCULTAR ORIGEN DE LAS OPERACIONES

Uno de los hallazgos que el ministro calificó como más preocupantes fue la presencia de un dispositivo que impedía rastrear el origen de determinadas conexiones al sistema.

«Cuando intentamos identificar desde dónde provenían esos accesos, encontramos instalado un equipo profesional que cortaba el rastreo. Eso demuestra una intención clara de evitar que se pudiera seguir el origen de las operaciones», afirmó.

Ramírez recordó que el MEC remitió inicialmente los antecedentes al Ministerio Público, que realizó las primeras diligencias investigativas. Tras recibir los resultados preliminares, la institución profundizó las auditorías internas, proceso que derivó en los hallazgos que actualmente se encuentran bajo investigación.

El ministro advirtió que las pesquisas continúan y no descartó que el número de registros presuntamente irregulares aumente a medida que avance el análisis de la documentación y de los sistemas informáticos.

Finalmente, remarcó que el objetivo del MEC es esclarecer completamente los hechos, identificar a los responsables y garantizar la confiabilidad del sistema de registro de títulos universitarios en el país.

 

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