Durante el programa “Salvando Vidas”, emitido este domingo por RCCTV el domingo último, Fretes sostuvo que el IPS es una institución prácticamente única por la magnitud de sus responsabilidades y que, mientras la población asegurada creció de manera considerable, la tecnología médica y el costo de los tratamientos también experimentaron una transformación profunda.
“Hay que cambiar la Carta Orgánica de la institución, está desfasada”, afirmó. A su criterio, los cambios deben ser estructurales y abarcar tanto la administración financiera como el manejo del patrimonio, la adquisición de medicamentos, la tecnología médica y la organización interna.
UN PATRIMONIO DE CIENTOS DE PROPIEDADES
Uno de los puntos que, según Fretes, demuestra la necesidad de una reforma es la situación patrimonial del IPS. La institución posee alrededor de 900 propiedades y, de acuerdo con el presidente, una cantidad importante se convirtió en un problema en lugar de representar un activo productivo.
Explicó que existen inmuebles que no pueden ser alquilados porque se encuentran deteriorados e incluso algunos representan un costo para la institución. Citó como ejemplo la casa de Serafina Dávalos, cuyo estado de conservación es crítico y requiere recursos para evitar su deterioro.
Fretes señaló que ya se autorizó la venta de algunas propiedades, pero que todavía falta reglamentar adecuadamente el procedimiento. También advirtió que existen inmuebles por los cuales ni siquiera se están pagando los impuestos correspondientes. “Eso tiene que producir plata”, sostuvo, al remarcar que el patrimonio del IPS debería convertirse en una fuente de recursos y no en una carga financiera.
El presidente también mencionó la situación de las tierras que posee el IPS en el Chaco. Según datos municipales de Mariscal Estigarribia, la superficie llegaría a unas 400.000 hectáreas, mientras que los registros institucionales manejados por la actual administración hablan de aproximadamente 280.000 hectáreas.
Ante esta diferencia, ordenó una auditoría integral de las propiedades chaqueñas para determinar quiénes las ocupan o arriendan, cuánto pagan y qué mejoras fueron realizadas.
Fretes relató además que recibió un informe con 216 observaciones de auditoría que debían ser corregidas por la administración anterior y que, según se le informó, solamente el 2,5% había sido atendido. Su objetivo, dijo, es reducir progresivamente ese número mediante un proceso de regularización y control.
EL DESAFÍO DE TRANSFORMAR UNA INSTITUCIÓN COMPLEJA
La gestión que plantea Fretes combina varios frentes: modificar la Carta Orgánica, ordenar el patrimonio, auditar las propiedades del Chaco, reducir los faltantes de medicamentos, revisar las compras y licitaciones, mejorar la organización interna, combatir las ineficiencias y fortalecer la prevención sanitaria.
El presidente reconoce que no puede resolver todos los problemas simultáneamente y que algunos cambios demandarán tiempo. Su apuesta central es una reingeniería que permita que el IPS vuelva a generar los recursos necesarios para sostener sus servicios sin recurrir sistemáticamente a endeudamiento o a recursos futuros.
EL ORIGEN DE LA CRISIS: ORGANIZACIÓN Y DISCIPLINA
Fretes describió como una de sus principales sorpresas al asumir el cargo el nivel de desorganización interna que encontró.
Formado en la disciplina militar y en la práctica quirúrgica, sostuvo que ninguna institución puede funcionar correctamente cuando existen demasiadas líneas de mando o cuando no está claramente establecido quién toma las decisiones. “Encontré una institución desorganizada y sin el concepto del mando”, resumió.
En materia de compras y licitaciones, explicó que su administración implementó filtros adicionales para revisar los procesos antes de que lleguen al Consejo del IPS.
Según relató, ninguna licitación debería llegar al Consejo sin que previamente sea analizada en una mesa de trabajo, incluso ítem por ítem. Como ejemplo, mencionó una especificación técnica para un desinfectante que exigía una determinada concentración de hipoclorito.
Fretes cuestionó que una exigencia excesivamente específica pueda limitar innecesariamente la cantidad de empresas capaces de competir y sostuvo que, cuando sea técnicamente posible, deben ampliarse las condiciones para permitir una mayor participación.
Su planteamiento es que reglas claras y transparentes pueden beneficiar tanto al IPS como a los proveedores, porque reducen la incertidumbre y generan mejores condiciones de competencia.
MEDICAMENTOS Y ENFERMEDADES DE ALTO COSTO CONCENTRAN EL GASTO
Otro dato destacado por Fretes es la concentración del presupuesto destinado a medicamentos. Según explicó, aproximadamente el 80% del presupuesto de medicamentos se utiliza para atender al 20% de los asegurados que padecen enfermedades catastróficas o de alta complejidad.
Esta estructura representa uno de los mayores desafíos financieros para el IPS, porque los tratamientos de enfermedades como el cáncer pueden demandar montos extraordinarios.
Por ello, la prevención, el diagnóstico temprano y una administración más eficiente de las compras aparecen como elementos centrales de la estrategia que plantea la actual conducción.
MEDICAMENTOS: DEL 68% DE FALTANTES AL 19%
La disponibilidad de medicamentos constituye otro de los principales desafíos de la gestión. Fretes reconoció que encontró una situación crítica, al punto de que el IPS llegó a tener un 68% de faltantes.
Como ejemplo de la desorganización, mencionó la falta de suero, un insumo básico que obligó al IPS a recurrir al Ministerio de Salud para cubrir la necesidad.
Según el presidente, actualmente el faltante se redujo al 19% y la expectativa es llevarlo al 13% en aproximadamente 15 días, siempre que se mantenga el ritmo de trabajo y abastecimiento.
No obstante, admitió que todavía faltan medicamentos de alto costo, principalmente algunos quimioterápicos y anticuerpos monoclonales. También señaló que se está trabajando para garantizar medicamentos de uso frecuente, entre ellos los destinados al tratamiento de la hipertensión y otras enfermedades comunes.
Uno de los objetivos de fondo es modificar el sistema de entrega para evitar que el asegurado tenga que trasladarse hasta una farmacia del IPS para retirar sus medicamentos. Fretes planteó que el paciente pueda realizar su consulta en localidades del interior y retirar posteriormente sus medicamentos en farmacias cercanas a su domicilio.
La intención es terminar con las largas filas y facilitar el acceso a los tratamientos, especialmente para los asegurados que viven lejos de los grandes centros asistenciales.
EL DESAFÍO DE LAS ENFERMEDADES CATASTRÓFICAS
Fretes puso especial énfasis en el elevado costo de las enfermedades catastróficas. Como ejemplo, señaló que el tratamiento de una persona con cáncer de colon diagnosticado en estadios avanzados puede superar los G. 1.000 millones.
Ante esta realidad, sostuvo que la prevención debe convertirse en una de las principales herramientas para proteger la salud de los asegurados y, al mismo tiempo, reducir los costos futuros del sistema.
En ese contexto, instó a los hombres mayores de 40 años a realizarse controles para detectar precozmente el cáncer de próstata y cuestionó ciertas barreras culturales que dificultan que los varones se sometan a estudios médicos.
También destacó la importancia de los programas de prevención destinados a las mujeres y planteó aprovechar la característica particular del IPS: contar con una población asegurada estable que puede ser incorporada sistemáticamente a programas de control, como el Papanicolaou.
“La prevención” aparece, así como una de las estrategias que la administración pretende fortalecer para reducir el impacto de enfermedades que, cuando son detectadas tardíamente, demandan tratamientos mucho más costosos.
UNA INSTITUCIÓN CON POCO MARGEN FINANCIERO
Fretes reconoció que actualmente el IPS enfrenta limitaciones para contratar nuevos médicos, recategorizar profesionales, aumentar salarios, adquirir tecnología médica, mantener equipamientos y continuar determinadas obras de infraestructura.
Sin embargo, sostuvo que la solución no pasa únicamente por solicitar más recursos al Estado o desprenderse de activos, sino por una “reingeniería” de la institución que permita recuperar su capacidad financiera.
Afirmó que el IPS tiene suficiente fortaleza económica para salir adelante por sus propios medios, pero que durante años habría sido administrado de manera deficiente.
También señaló que utilizar recursos correspondientes a ejercicios futuros para cubrir necesidades presentes terminó aumentando el endeudamiento y debilitando a la institución. La actual administración, aseguró, pretende evitar esa práctica y trabajar con los recursos disponibles.
Respecto a las obligaciones del Estado con el IPS, Fretes indicó que el tema fue estudiado y que cualquier decisión debe analizarse cuidadosamente, debido a que determinados recursos están vinculados también al sistema jubilatorio.














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