El tema fue abordado durante una reunión entre el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, y el titular de Salud Pública, Isaías Fretes, en la que analizaron las medidas necesarias para atender las obligaciones pendientes y adecuar el presupuesto sanitario a las necesidades futuras. Cabe recordar que la deuda de la cartera sanitaria con sus proveedoras asciende a alrededor de USD 1.000 millones.
Al término del encuentro, Fretes señaló que el Gobierno realiza esfuerzos para que el presupuesto del próximo año permita cubrir las deudas acumuladas y responder a los compromisos financieros de la cartera sanitaria.
“Eso significa el borrón y cuenta nueva”, expresó el ministro, al referirse a la posibilidad de dejar atrás las obligaciones pendientes y comenzar una nueva etapa financiera.
Según explicó, la cancelación de las deudas permitiría establecer otros mecanismos de negociación con los proveedores, especialmente en el sector de medicamentos, con la expectativa de mejorar las condiciones de adquisición.
Fretes también sostuvo que superar los compromisos financieros de años anteriores facilitaría la reducción de los costos de compra y el fortalecimiento de la logística para el abastecimiento de medicamentos e insumos.
No obstante, el objetivo dependerá de que las previsiones presupuestarias y los mecanismos financieros permitan concretar el pago de las obligaciones acumuladas. La propuesta apunta a que Salud Pública pueda iniciar una nueva etapa de adquisiciones sin arrastrar las deudas de ejercicios anteriores.














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