El licenciado Edgar Sanabria, encargado de la dependencia, confirmó a RCC Radio este viernes que en lo que va del año se registran 786 casos notificados de picaduras a nivel nacional, concentrándose el 73% de los incidentes en Asunción y el departamento Central.
El especialista explicó que la especie de mayor importancia médica en el territorio nacional es el alacrán rubio (Tityus trivittatus), caracterizado por presentar el dorso oscuro, patas y cuerpo de tonalidad amarillenta o rojiza, y pinzas delgadas y largas.
Esta especie representa un riesgo considerable para la salud, ya que su picadura puede ocasionar complicaciones severas e incluso la muerte, a diferencia del alacrán negro, cuya picadura genera un dolor intenso, pero no reviste gravedad clínica.
Debido a su hábito nocturno y a su adaptación a los entornos urbanos, los alacranes suelen ingresar a las viviendas a través de los desagües y rejillas de baños o cocinas en búsqueda de humedad y refugio. Entre las recomendaciones principales para evitar accidentes en el hogar se destacan:
Protección de accesos: Colocar telas mosquiteras o instalar rejillas giratorias con cierre en todos los desagües, además de colocar burletes en la base de las puertas.
Higiene y orden: Eliminar escombros, cúmulos de maderas o hojarasca del patio, lugares que favorecen su reproducción.
Control de plagas: Combatir las cucarachas, ya que constituyen su principal fuente de alimento.
Revisión preventiva: Inspeccionar y sacudir el calzado habitual y la vestimenta antes de usarlos, dado que suelen buscar refugio dentro de ellos durante la noche.
Ante una eventual picadura, las autoridades sanitarias instan a no automedicarse, no realizar cortes en la zona afectada, ni aplicar sustancias caseras como ajo, tomate o alcohol.
La única medida inicial recomendada es aplicar hielo sobre la picadura y acudir de manera inmediata a un centro asistencial. Si bien solo el 2% de los casos requiere la aplicación de suero antiveneno, el país cuenta con stock distribuido estratégicamente en cabeceras departamentales y en centros de referencia como el Instituto de Medicina Tropical (IMT).
