El INAT digitaliza la asignación de órganos con el lanzamiento del SINAPI en el Día Nacional del Trasplante

Cada 9 de julio, Paraguay conmemora el Día Nacional del Trasplante, una fecha instituida en homenaje al primer trasplante cardíaco realizado en el país en 1986. Más allá del valor histórico del hito quirúrgico, la recordación anual busca sensibilizar a la ciudadanía, las autoridades y la comunidad médica sobre la vigencia y la necesidad de potenciar este tratamiento de alta complejidad que salva vidas.

El INAT digitaliza la asignación de órganos con el lanzamiento del SINAPI en el Día Nacional del Trasplante

En este marco conmemorativo, el Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) realizó la presentación oficial del SINAPI-PY (Sistema Nacional de Ablación y Trasplante Paraguay). Se trata de una plataforma informática de vanguardia orientada a dotar de máxima transparencia, efectividad y equidad a los procesos de donación en el territorio nacional.

El Dr. Hugo Espinoza, director del INAT, explicó a RCC Radio este jueves que el software se encuentra operativo de forma experimental desde finales del año pasado y actualmente implementa su primer módulo, el cual aglutina cuatro bases de datos críticas:

Registro de no donantes: Integrado con la Policía Nacional para verificar las actas de personas que manifestaron formalmente su negativa a donar en vida.

Donantes de médula ósea: El registro de donantes voluntarios para trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas.

Médicos e instituciones habilitadas: Catastro oficial del personal y centros sanitarios autorizados para realizar los procedimientos.

Adjudicación renal automatizada: El sistema calcula con precisión científica el orden de los receptores idóneos según variables médicas cruzadas.

«La lista de espera no es estática; no existe un número uno fijo que aguarda su turno de forma lineal. La lista se modifica dinámicamente en función a las características del donante que aparece», detalló el titular del INAT.

El algoritmo del SINAPI-PY procesa variables como el grupo sanguíneo, la compatibilidad biológica (histocompatibilidad), la edad, el peso y el tiempo en diálisis del paciente.

En casos específicos como las donaciones provenientes de menores de 18 años, el software prioriza de inmediato a los receptores pediátricos. En contrapartida, en órganos como el corazón la asignación se rige prioritariamente por criterios de extrema gravedad clínica, tamaño y edad.

LA BRECHA DE LA DIÁLISIS EN PARAGUAY

Actualmente, el país registra aproximadamente 300 personas en lista de espera activa, lo que significa que están clínicamente aptas y listas para ingresar a quirófano inmediatamente. De esta cifra, alrededor de 154 aguardan por un riñón.

No obstante, el Dr. Espinoza advirtió sobre la enorme brecha existente en el sistema de salud: «Trabajamos de cerca con el Instituto Nacional de Nefrología y hoy Paraguay registra entre 3.200 y 3.500 personas bajo tratamiento de diálisis por enfermedad renal crónica en grado terminal».

Aunque no todos los pacientes en diálisis califican para un trasplante debido a la edad o a patologías asociadas, la cifra de personas en lista de espera sigue siendo baja respecto a la demanda real latente.

NUEVAS ESTRATEGIAS PARA LA OBTENCIÓN DE TEJIDOS

El director del INAT abordó uno de los principales desafíos culturales de la medicina local: la comprensión de la muerte encefálica. «Murió el cerebro, pero la persona mantiene signos de vida aparentes, como la temperatura corporal o los latidos, debido a que está conectada a un respirador mecánico. Nos cuesta entender socialmente que el paciente ya falleció», reflexionó.

Para no depender exclusivamente de los diagnósticos de muerte cerebral, el INAT impulsa una capacitación especial orientada a personal de enfermería e instrumentadores quirúrgicos enfocada en la ablación de tejidos en parada cardiorrespiratoria. Este método tradicional de fallecimiento (como un infarto masivo o la muerte instantánea en un accidente) permite extraer de forma viable córneas, huesos, piel y tejidos osteotendinosos.

Finalmente, Espinoza desmitificó los temores populares sobre la desfiguración o la extracción indiscriminada de órganos. Aclaró que, tras la confirmación del fallecimiento y el consentimiento familiar, cada órgano potencial pasa por una rigurosa evaluación clínica especializada (como ecografías y laboratorios de función) y únicamente se extrae aquello que cuenta con garantías médicas absolutas de ser implantado con éxito en el receptor.

 

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