La protesta fue impulsada por la Federación Paraguaya de Pacientes con Enfermedades Raras (FEPER), cuya presidenta, Vanessa Florentín, explicó a RCC Radio este jueves que el reclamo se centra en el desabastecimiento de fármacos y la falta de respuesta del Ministerio incluso ante amparos judiciales ya aprobados.
“Cuando un paciente recurre a un amparo es porque necesita el medicamento de forma urgente, pero el Ministerio no está cumpliendo ni siquiera con esas órdenes”, denunció.
Florentín detalló que la situación afecta tanto a pacientes con enfermedades raras como a personas con patologías oncológicas en estados avanzados, quienes dependen de tratamientos de alto costo y altamente específicos. En muchos casos, señaló, los diagnósticos se obtienen en el exterior y al regresar al país comienza una lucha para acceder a medicamentos que no están contemplados en el sistema público.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de actualización del listado oficial de medicamentos, lo que obliga a los pacientes a recurrir sistemáticamente a la vía judicial. Según explicó, esta situación encarece aún más los costos, ya que las compras por amparo se realizan con urgencia y sin procesos de licitación que permitan negociar mejores precios. “Cuando se compra por amparo, los precios se disparan. Si estuvieran incluidos en el sistema, el Estado podría planificar y reducir costos”, afirmó.
La dirigente también denunció una “falta de gestión brutal” dentro del sistema de salud, señalando problemas en la planificación de compras, distribución de medicamentos e incluso control de stock. Según relató, existen casos en los que medicamentos permanecen almacenados hasta cerca de su vencimiento, mientras pacientes los necesitan con urgencia en hospitales.
Tras la movilización, los representantes de unas 27 asociaciones fueron convocados a una reunión con autoridades sanitarias, aunque el encuentro estuvo marcado por demoras y tensiones. Según Florentín, los pacientes esperaron sin ser atendidos y denunciaron un trato “descortés” por parte de funcionarios.
Finalmente, se acordó instalar mesas de trabajo a partir del lunes, con el objetivo de reorganizar recursos y buscar soluciones al déficit de medicamentos. No obstante, la dirigente advirtió que las respuestas seguirán siendo parciales si no se corrigen los problemas estructurales de gestión.
Entre los avances puntuales logrados durante la jornada, mencionó la provisión de algunos medicamentos urgentes, como tratamientos para hemofilia y la promesa de disponibilidad de cannabidiol para niños con epilepsia refractaria, tras meses de faltante.
Sin embargo, insistió en que la crisis no se limita a la falta de recursos, sino a la desorganización interna. “No es solo falta de dinero, es falta de gestión. Hay descoordinación incluso entre las propias autoridades”, cuestionó.
Los pacientes advirtieron además que no aceptarán que las restricciones presupuestarias afecten el acceso a tratamientos. “No vamos a permitir que la ‘economía de guerra’ se aplique a los enfermos”, enfatizó Florentín.
Mientras tanto, cientos de pacientes continúan dependiendo de decisiones administrativas y judiciales para acceder a medicamentos esenciales, en un sistema que, según denuncian, no está respondiendo a tiempo.














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