Mientras docentes se movilizan en Asunción para presionar por la aprobación de estos cambios en el Senado, las conversaciones con el Ejecutivo derivaron en concesiones que buscan reducir el impacto de la reforma sobre el sector educativo.
Entre los principales puntos cedidos por el Gobierno figura el compromiso de que el Estado aporte el 10% para ayudar a equilibrar el déficit del sistema jubilatorio, una de las demandas centrales de los gremios. Actualmente, el déficit de la Caja Fiscal supera los 380 millones de dólares, según datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas.
Otro cambio relevante es la reducción de la edad mínima de jubilación, que pasaría de 57 a 53 años para los docentes, lo que representa una flexibilización considerable respecto a la propuesta inicial. Además, se plantea un aumento en la tasa de sustitución, es decir, el porcentaje del salario que recibe el jubilado. Este indicador subiría del 70% al 78% como mínimo, con la posibilidad de alcanzar hasta un 90% dependiendo de la antigüedad.
El proyecto también introduce beneficios adicionales, como el reconocimiento de hasta dos hijos para el cálculo jubilatorio, lo que permitiría a una docente alcanzar mejores condiciones de jubilación a una edad menor. De acuerdo con los gremios, se mantiene igualmente el requisito de 25 años de aporte para acceder a la jubilación ordinaria, mientras que la jubilación extraordinaria por enfermedad o inhabilidad seguiría vigente a partir de los 10 años de servicio.
El presidente de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP), Silvio Piris, señaló que los cambios representan avances importantes en la negociación, aunque aclaró que todavía no existe un acuerdo total con el Ejecutivo. “Hemos conseguido avanzar en varios puntos. Lo más importante es el aporte del Estado del 10%, la reducción considerable de la edad mínima y el aumento de la tasa de sustitución, que podría llegar al 80% a partir de los 25 años de antigüedad”, afirmó.
Según Piris, el acuerdo parcial permitiría que más de 20.000 docentes con 20 años o más de antigüedad puedan optar por jubilarse bajo las condiciones de la ley vigente, lo que también representa una de las principales reivindicaciones del sector.
En paralelo a las negociaciones, los docentes iniciaron movilizaciones en Asunción. Este miércoles se concentraron en la Plaza de la Democracia para marchar hasta el Ministerio de Economía y posteriormente al Congreso Nacional, donde la Comisión de Hacienda y Presupuesto debe emitir un dictamen sobre el proyecto.
Desde el gremio Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay – Sindicato Nacional (OTEP-SN), la dirigente Blanca Ávalos también reconoció avances en el diálogo, aunque advirtió que aún persisten diferencias sobre algunos aspectos de la reforma, especialmente la edad mínima de jubilación.
Los gremios anunciaron que las movilizaciones continuarán y que mañana se espera una mayor presencia de docentes en la capital, con la llegada de delegaciones del interior del país, coincidiendo con el posible tratamiento del proyecto en el Senado.














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