El Oficial Vera señaló que la mayoría de los reportes corresponden a adolescentes en estado de rebeldía que abandonan sus hogares por voluntad propia. En el caso de los niños de menor edad, las desapariciones suelen estar vinculadas a conflictos por la custodia o problemas de pareja entre los padres.
Un dato relevante revelado por el investigador es la estacionalidad de estos eventos: los meses de diciembre y enero presentan los picos más altos de denuncias. «En diciembre la gente está más eufórica y en enero, por el verano, los adolescentes tienden a fugarse de sus casas con mayor frecuencia», explicó Vera.
Uno de los puntos más críticos aclarados por la institución es el tiempo de espera para denunciar. El Oficial fue enfático al desmentir el mito de las 24 o 48 horas. “Los familiares no deben esperar ni un segundo. Deben acudir inmediatamente a la comisaría más cercana. Una vez recibida la denuncia, el Departamento Especializado inicia la investigación e inmediatamente se contacta con el denunciante”, dijo.
El proceso de búsqueda incluye: Entrevistas de entorno, se investigan antecedentes de reincidencia, amistades y parejas. Rastrillaje y difusión, se realizan recorridos en zonas de residencia y se distribuyen afiches físicos en lugares de alta afluencia como shoppings y supermercados.
Casos de fallecimiento: El oficial confirmó que, en lo que va de 2026, el único desenlace fatal registrado fue el de Alexander Espinosa, un niño con trastorno del espectro autista, cuyo cuerpo fue hallado tras un intenso rastrillaje.
EL FENÓMENO DE LOS JÓVENES «NO LOCALIZABLES»
Una particularidad de las investigaciones actuales son los casos de jóvenes que mantienen contacto con la Policía a través de redes sociales (WhatsApp, Facebook o Instagram), pero se niegan a revelar su ubicación física por temor a regresar al seno familiar.
Ante esta situación, la Policía actúa con mediación de la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia. El oficial Vera explicó que indagan sobre posibles trasfondos de violencia familiar o abuso sexual para garantizar que el menor sea ubicado con un adulto responsable si el hogar original no es seguro. «Tratamos de que entiendan que no somos sus enemigos y que buscamos una vida confortable para ellos», acotó.
Finalmente, la Policía Nacional instó a la ciudadanía a utilizar la línea 130 para reportes y recordó que la comunicación inmediata es la herramienta más eficaz para lograr una localización con éxito.














Dejá tu comentario