El jefe del Departamento contra el Crimen Organizado, comisario Luis López, explicó que el procedimiento, denominado «Operativo Drop», fue encarado con una estrategia diferente: en lugar de concentrarse únicamente en encontrar drogas y detener a los responsables, los investigadores siguieron también la ruta patrimonial del dinero que presuntamente provenía del narcomenudeo.
El operativo permitió hasta el momento incautar tres viviendas, nueve vehículos —entre ellos una camioneta, dos automóviles y seis motocicletas—, armas de fuego, dinero en efectivo y casi 12.000 dosis de drogas.
De acuerdo con una estimación policial, el valor conjunto de los bienes y las evidencias incautadas rondaría los US$ 1,5 millones, unos G. 10.000 millones.
López sostuvo que existe una vinculación directa entre el patrimonio detectado y el tráfico de drogas, debido a que los principales investigados cuentan con antecedentes por robo agravado y narcomenudeo, mientras que los investigadores no encontraron una actividad lícita que pudiera justificar la capacidad económica necesaria para adquirir esos bienes.
EL PRESUNTO LÍDER ESCAPÓ POR EL TECHO
El procedimiento dejó cuatro personas detenidas, mientras que el principal objetivo de la investigación, señalado por los investigadores como el supuesto líder de la estructura, logró escapar durante el allanamiento.
El hombre habría huido por el techo de la vivienda cuando los agentes ingresaban al inmueble. Actualmente se encuentra prófugo y cuenta con orden de captura, mientras que sus bienes fueron igualmente alcanzados por las medidas judiciales.
El comisario identificó a Mauricio y Verón como los principales líderes que estaban siendo investigados y señaló que tres de los detenidos serían hermanos y primos del principal sospechoso, considerados colaboradores cercanos.
Inicialmente, durante el operativo fueron aprehendidas unas 12 personas. Sin embargo, a medida que los investigadores analizaron las conexiones entre los involucrados, determinaron que solo existían elementos suficientes para mantener detenidas a cuatro. Sobre los demás no se contaba, hasta ese momento, con evidencias suficientes que justificaran su permanencia bajo arresto.
DEL “DELIVERY” DE COCAÍNA AL USO DEL SISTEMA FINANCIERO
Uno de los aspectos que llamó especialmente la atención de los investigadores fue la modalidad utilizada para comercializar la droga.
Según explicó López, la organización habría incorporado herramientas tecnológicas y transferencias de dinero para concretar las ventas. El esquema funcionaba, de acuerdo con la investigación, mediante pedidos que eran pagados directa y posteriormente entregados mediante un servicio de delivery en cuestión de minutos.
El jefe policial sostuvo que esta modalidad permitió comprobar que el sistema financiero era utilizado para canalizar los cobros y pagos derivados del tráfico de drogas.
Pero aclaró que hablar de sistema financiero no significa únicamente referirse a bancos o entidades financieras. El dinero obtenido ilegalmente puede comenzar a ingresar al circuito económico mediante numerosas operaciones cotidianas y posteriormente transformarse en bienes y servicios.
¿CÓMO SE LAVA EL DINERO?
El comisario explicó que para investigar un posible caso de lavado primero debe establecerse la existencia de un delito precedente, es decir, una actividad ilícita que genere ganancias.
En este caso, la hipótesis investigativa apunta al tráfico de drogas como fuente de esos recursos. A partir de allí, los investigadores buscan reconstruir la ruta del dinero, identificar cómo fue ocultado y de qué manera terminó incorporándose al patrimonio de los sospechosos.
Una de las formas más habituales consiste en convertir el dinero ilícito en bienes. López puso como ejemplo la adquisición de una vivienda: una persona obtiene dinero proveniente del narcotráfico y compra un inmueble a través de una operación que, en apariencia, puede parecer legítima.
De esta manera, el dinero cambia de forma y comienza a circular dentro de la economía formal, mientras el bien adquirido pasa a integrar el patrimonio del responsable.
CONSTRUCCIONES Y BIENES INMUEBLES, BAJO LA LUPA
En el caso investigado en Guarambaré, los agentes también pusieron la lupa sobre construcciones de viviendas y quintas vinculadas a los sospechosos.
El mecanismo, explicó López, puede consistir en invertir progresivamente el dinero obtenido de manera ilegal en materiales y servicios: comprar ladrillos, cemento, hierro, pagar a constructores y albañiles y financiar obras.
Cada una de esas operaciones hace que el dinero vaya incorporándose gradualmente al circuito económico.
El comisario utilizó incluso el ejemplo de una compra cotidiana en un comercio para explicar el concepto: una persona utiliza dinero para comprar alimentos; el comerciante, a su vez, emplea ese ingreso para comprar mercaderías y otros insumos. Así, el dinero circula y termina formando parte del movimiento económico habitual.
Ese mismo principio puede ser aprovechado para intentar introducir recursos provenientes de actividades ilícitas dentro de la economía legal, mediante la adquisición de bienes, materiales, propiedades y otros activos.
La investigación en Guarambaré busca determinar precisamente hasta dónde llegó ese proceso y qué bienes fueron adquiridos con las ganancias que, según la hipótesis policial, provendrían del narcomenudeo.
El procedimiento marca así un cambio de enfoque en la lucha contra el crimen organizado: no limitarse a decomisar la droga, sino atacar también el patrimonio construido con sus ganancias y seguir la ruta del dinero hasta encontrar dónde termina.














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