Así lo señaló este domingo al programa “Siglo a Siglo”, emitido por RCCTV, el abogado Mariano Bareiro, del Observatorio de Violencia del Ministerio Público, quien advirtió que, pese a las distintas políticas públicas implementadas en los últimos años, la violencia dentro de los hogares sigue siendo una realidad preocupante.

Bareiro sostuvo que uno de los mayores desafíos continúa siendo lograr que dentro de las familias prevalezcan el diálogo y la convivencia pacífica, ya que en numerosos casos la violencia termina escalando hasta situaciones extremas, incluso feminicidios cometidos dentro del propio hogar.
El abogado también destacó que detrás de cada denuncia existe una realidad compleja que muchas veces la sociedad no comprende. Cuestionó las preguntas que suelen hacerse a las víctimas, como por qué regresan con sus parejas o por qué no denunciaron antes, sin tener en cuenta las condiciones que pueden mantenerlas atrapadas en el círculo de violencia.
Entre esas causas mencionó la dependencia económica, la presencia de hijos y la falta de recursos para acceder a asistencia psicológica o encontrar alternativas para abandonar al agresor.
Explicó que el ciclo suele repetirse: después de una agresión, llega el arrepentimiento, las promesas de cambio y una aparente reconciliación, pero posteriormente vuelve la violencia. Romper ese ciclo requiere que la víctima pueda acceder a protección y que el entorno también intervenga.
En ese sentido, Bareiro resaltó que cada vez más vecinos, vecinas y docentes se animan a denunciar situaciones de violencia. Esta participación resulta especialmente importante porque, cuando una mujer es víctima de violencia en el hogar, sus hijos también pueden convertirse en víctimas.
Los niños pueden manifestar las consecuencias en la escuela mediante retraimiento, cambios de conducta o incluso lesiones visibles. Pero también existen daños que no se ven, como las afectaciones psicológicas y sociales provocadas por vivir en un ambiente violento.
El Ministerio Público, según explicó Bareiro, creó unidades especializadas para abordar la violencia contra las mujeres y comprender mejor las diferentes circunstancias que atraviesan las víctimas.
Asimismo, destacó la importancia de la Ley N.º 5777 de Protección Integral a las Mujeres contra toda forma de Violencia, que establece mecanismos de protección y permite que no solo la víctima, sino también personas de su entorno, puedan recurrir a las autoridades ante situaciones de violencia.
El especialista consideró que existe un cambio cultural que favorece una mayor cantidad de denuncias. Sin embargo, los datos siguen mostrando que la violencia dentro de las familias constituye una problemática estructural que Paraguay todavía no logra revertir.














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