El nuevo esquema de control se apoya en una fuerte base tecnológica. Mediante el uso de GPS, análisis de datos masivos y validaciones georreferenciadas, las autoridades podrán monitorear en tiempo real el cumplimiento de las frecuencias y recorridos. Este salto hacia la digitalización busca dejar atrás los métodos convencionales para dar paso a un sistema de fiscalización de alta precisión.
Durante el encuentro, el equipo técnico del VMT presentó un software de desarrollo propio, diseñado específicamente para optimizar la capacidad institucional de vigilancia. Los técnicos explicaron que la normativa no solo mide la cantidad de buses en calle, sino la calidad del servicio percibida por el usuario final.
La implementación de estas disposiciones se realizará de manera gradual. Según informaron las autoridades, se ha contemplado una etapa de adaptación operativa para que las empresas ajusten sus procesos internos antes de la aplicación plena de las sanciones o incentivos derivados del nuevo modelo de rendimiento.
