El titular del INDERT explicó que el proceso de regularización de tierras contribuirá a sostener y superar el crecimiento del 6 % del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzado en 2025, al permitir que la producción del campo se integre plenamente al mercado formal.
Ruiz Díaz señaló que el presidente Santiago Peña encomendó mantener el ritmo de trabajo para que más familias campesinas cuenten con títulos de propiedad, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades. “Cuando una familia tiene su tierra titulada, puede producir más, acceder a créditos y mejorar su calidad de vida”, expresó.
Destacó que la producción rural tendrá un mayor impacto económico y se sumará a sectores como la ganadería, los servicios y la industria, que fueron claves para el buen desempeño de la economía nacional el año pasado.
El titular del INDERT remarcó además que el crecimiento económico debe sentirse en los hogares del interior del país. En ese sentido, indicó que la titulación de tierras es fundamental para que las familias trabajadoras puedan acceder a los beneficios del desarrollo y dejar de estar excluidas por la falta de documentos.
Desde el enfoque social, Ruiz Díaz afirmó que la titulación es una base importante para la continuidad de programas como Hambre Cero en las escuelas, Che Róga Porã y la pensión universal para adultos mayores, ya que brinda seguridad y estabilidad a las familias beneficiadas.
“Somos un país agrícola y estamos saldando una deuda histórica con el campesinado. No es justo que quien trabaja la tierra quede fuera del sistema por no tener título. La titulación es una cuestión económica, pero también de justicia social”, concluyó.
