Según explicó a RCC Radio este miércoles, los departamentos más afectados son Central y Asunción, seguidos por localidades como Carapeguá, Yby Pytá y Capiibary. En el caso específico de Central, mencionó distritos con alta afectación como San Lorenzo, Luque, Areguá, Mariano Roque Alonso, Limpio y J. Augusto Saldívar.
En la capital, la asistencia se concentra en barrios vulnerables como Santa Ana, San Cayetano, Tablada Nueva y Zeballos Cue, donde las lluvias han generado importantes daños en viviendas precarias.
Zárate explicó que la SEN se encuentra distribuyendo insumos básicos para mitigar los efectos del temporal, entre ellos colchones, chapas, puntales, terciadas y, en algunos casos, kits de alimentos para familias en situación más crítica.
Ante reclamos ciudadanos sobre supuestas demoras en la asistencia, el ministro fue enfático: “Vamos a llegar a todas las familias afectadas”. En ese sentido, habilitó un mecanismo para agilizar la ayuda, instando a quienes aún no fueron atendidos a georreferenciar sus viviendas mediante contacto telefónico, lo que permitirá a los equipos priorizar intervenciones.
“AUDITORÍA CIUDADANA” ANTE RIESGOS DE USO POLÍTICO
Consultado sobre el eventual uso político de la asistencia, el titular de la SEN propuso que la participación de autoridades locales y actores políticos se traduzca en un control social más que en una herramienta de promoción personal.
“Que caminen con nosotros, no solo para la foto”, expresó, señalando que la presencia de más personas durante la entrega de ayuda puede funcionar como una suerte de “auditoría ciudadana”, garantizando transparencia en la distribución de los recursos.
El ministro también hizo una evaluación más estructural del problema, apuntando al crecimiento acelerado de la población en Central y Asunción, así como a la ocupación de zonas no aptas para viviendas.
Indicó que muchas familias se instalan en áreas vulnerables y construyen con materiales altamente precarios —incluso cartón reciclado—, lo que las deja expuestas a daños severos ante lluvias o tormentas.
“Una lluvia fuerte puede destruir completamente estas viviendas”, advirtió, al tiempo de reconocer que esta situación incrementa la demanda de asistencia y complejiza el trabajo de la institución.
PRESUPUESTO AJUSTADO, PERO CON APOYO INTERINSTITUCIONAL
En cuanto al contexto económico, marcado por el anuncio de una “economía de guerra” por parte del Ministerio de Economía, Zárate aseguró que la SEN no prevé mayores inconvenientes para sostener su operatividad.
Señaló que la institución ya trabaja con criterios de austeridad, priorizando compras económicas pero funcionales, y destacó el respaldo del Gobierno para garantizar la asistencia en casos de emergencia.
Asimismo, resaltó el apoyo logístico y humano de las Fuerzas Armadas y de los bomberos voluntarios, cuya colaboración resulta clave para ampliar la capacidad de respuesta ante eventos climáticos adversos.
UN ESCENARIO DESAFIANTE
El titular de la SEN reconoció que el volumen de trabajo ha aumentado considerablemente este año debido a la intensidad de las lluvias y a la expansión de zonas vulnerables, lo que obliga a planificar siempre bajo escenarios críticos.
En ese contexto, insistió en que la prioridad es no dejar a ninguna familia sin asistencia, en medio de un escenario que combina factores climáticos, sociales y económicos.














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