El corazón del proyecto es una joya de la ingeniería moderna: una autopista urbana elevada de 3,6 kilómetros. Esta estructura conectará las avenidas Ñu Guazú y Silvio Pettirossi, convirtiéndose en la más extensa del país. Lo más destacado es su diseño multimodal, ya que será compatible con el futuro Tren de Cercanías y respetará los desplazamientos peatonales en la zona de Luque.
Según estimaciones oficiales, los conductores experimentarán un ahorro de más de 20 minutos en el trayecto Asunción-San Bernardino, lo que se traduce en una mejora directa en la calidad de vida y una reducción significativa en el consumo de combustible.

DOS EJES ESTRATÉGICOS PARA EL DESARROLLO
La obra, que conlleva una inversión de USD 175 millones bajo el régimen de Alianza Público-Privada (APP), se divide en dos frentes clave:
Acceso Ruta PY02–Ypacaraí: Una variante que unirá Areguá con el kilómetro 41, optimizando los tiempos desde Luque y Patiño.
Acceso Ruta PY02–San Bernardino: Desde el kilómetro 43, contempla la duplicación de carriles y accesos directos que beneficiarán también a Nueva Colombia y Emboscada.
«LO MEJOR ESTÁ POR VENIR»
Durante la ceremonia en San Bernardino, donde estuvo acompañado por la ministra de Obras, Claudia Centurión, y el gobernador Denis Lichi, el mandatario enfatizó que esta infraestructura es solo el inicio de una etapa de crecimiento acelerado para el Paraguay. «Todo lo que hemos vivido hasta ahora no es nada comparado con lo que todavía está por venir; tenemos que prepararnos para eso», subrayó Peña.
El proyecto será ejecutado, operado y mantenido por la empresa Rutas del Este S.A., garantizando que la conectividad entre ciudades clave como Luque, Areguá e Itauguá sea sostenible en el tiempo, impulsando no solo el tránsito, sino también el turismo y el comercio regional.














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