En declaraciones a la prensa, Benítez explicó que el rol principal de la Policía Nacional es la recolección, procesamiento y análisis de información sensible, que luego es evaluada en coordinación con otros organismos de seguridad. “Estamos cooperando en el ámbito de la inteligencia, intercambiando datos y fortaleciendo los controles en la zona”, señaló.
El jefe policial destacó que, además del trabajo de inteligencia, se intensificaron retenes y controles en rutas y caminos estratégicos, lo que ya permitió resultados concretos en otros casos recientes. Mencionó, por ejemplo, un procedimiento en Curuguaty, donde una persona denunciada como secuestrada fue localizada gracias a los controles instalados tras incidentes vinculados a investigaciones en curso.
“Estos retenes no solo sirven para prevención, sino también para la localización rápida de personas y la obtención de información clave”, subrayó.
INFORMACIÓN FINANCIERA BAJO RESERVA
Consultado sobre un eventual bloqueo de cuentas bancarias de la familia del secuestrado, Benítez evitó confirmar la medida, al señalar que se trata de información sensible que forma parte del manejo financiero del caso. Indicó que estos aspectos son abordados principalmente por el Ministerio Público y se coordinan directamente con la familia.
No obstante, adelantó que mantendrá reuniones con responsables del área investigativa para actualizar el estado de las diligencias.
DECRETO PRESIDENCIAL Y ACCIÓN CONJUNTA
El comandante valoró el impacto de los decretos firmados por el Poder Ejecutivo, que fortalecen la presencia de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en distintos puntos del país. Explicó que el crimen organizado y el terrorismo local son dinámicos, lo que obliga a las fuerzas de seguridad a adaptarse y desplazarse según la evolución de los hechos. “Estos decretos refuerzan el trabajo conjunto entre la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Ministerio Público y otras instituciones del Estado”, afirmó.
INVESTIGACIÓN ABIERTA Y RECOMPENSA VIGENTE
Benítez fue enfático al señalar que ninguna hipótesis está descartada. Si bien los indicios iniciales apuntan a estructuras vinculadas al EPP, la investigación continúa considerando otras posibles líneas, incluidos elementos criminales de la zona.
Asimismo, confirmó que sigue vigente la recompensa ofrecida por el Gobierno Nacional para quienes brinden información veraz y útil que permita identificar y capturar a los responsables del secuestro. “La colaboración ciudadana es fundamental. Cualquier dato puede ser decisivo”, concluyó.














Dejá tu comentario