En un discurso de fuerte contenido histórico y político, el mandatario sostuvo que la Constitución de 1992 marcó un antes y un después en la vida nacional, al romper con una larga tradición de gobiernos autoritarios y sentar las bases de una República democrática, pluralista y respetuosa de los derechos humanos.
“Debemos celebrar este día como el nacimiento de un Paraguay verdaderamente nuevo: el Paraguay democrático y respetuoso de los derechos humanos que hoy tenemos la suerte de vivir”, expresó.
Peña realizó un amplio recorrido por la historia constitucional paraguaya, señalando que las distintas cartas políticas que rigieron el país desde la independencia estuvieron marcadas por el predominio de modelos autoritarios, la concentración del poder y la ausencia de libertades públicas.
LA PRIMERA EN REUNIR PLENAMENTE LOS PRINCIPIOS DEMOCRÁTICOS
En contraste, sostuvo que la Constitución de 1992 fue la primera en reunir plenamente los principios democráticos tanto en su origen como en su contenido, al surgir de una Convención Constituyente plural integrada por representantes de distintas fuerzas políticas.
El jefe de Estado destacó que la actual Carta Magna incorporó uno de los catálogos más amplios de derechos y garantías fundamentales de la región, consolidando al Paraguay como un Estado social de derecho y otorgando protección constitucional a sectores históricamente postergados, como los trabajadores, los pueblos indígenas, las mujeres, los campesinos y las familias.
Asimismo, resaltó que la Constitución limitó el histórico predominio del Poder Ejecutivo, fortaleció el equilibrio entre poderes y creó organismos extra poderes destinados a garantizar mayores controles institucionales.
“Pasamos de la dictadura más larga y personalista a la democracia más vibrante, pluralista y vigorosa del continente sudamericano bajo la vigencia de esta Constitución”, afirmó.
CONSOLIDACIÓN DE ELECCIONES LIBRES Y COMPETITIVAS
Entre los principales logros atribuidos a la Carta Magna, Peña mencionó la consolidación de elecciones libres y competitivas, la alternancia política alcanzada en 2008 sin episodios de violencia, la independencia de los poderes del Estado, el fortalecimiento del Tribunal Superior de Justicia Electoral, la descentralización administrativa y la ampliación de las libertades públicas.
También valoró la plena vigencia de derechos como la libertad de prensa, la participación ciudadana, la elección popular de gobernadores e intendentes, la prohibición de la pena de muerte y la profesionalización de las fuerzas de seguridad, apartadas de la actividad partidaria.
El mandatario aseguró que, pese a sus imperfecciones, la Constitución ha demostrado ser un instrumento eficaz para resolver las diferencias políticas dentro del marco institucional. “Los paraguayos hemos aprendido a vivir en democracia, resolviendo nuestras diferencias no a balazos, sino mediante mecanismos constitucionales”, subrayó.
Peña también vinculó los avances sociales y económicos registrados en las últimas décadas con la estabilidad generada por el sistema democrático instaurado en 1992. En ese sentido, destacó la reducción de la pobreza, la ampliación de derechos para sectores vulnerables y los procesos de inclusión social desarrollados en democracia.
DESCENTRALIZACIÓN: UNA DE LAS GRANDES INNOVACIONES
Igualmente, puso énfasis en la descentralización como una de las grandes innovaciones de la Constitución, señalando que permitió impulsar el desarrollo del interior del país, especialmente en regiones históricamente relegadas como el Chaco.
Finalmente, defendió la decisión de instituir como feriado la recordación de la Jura de la Constitución, argumentando que la fecha representa una oportunidad para valorar los avances alcanzados en materia de democracia, derechos humanos, pluralismo político y fortalecimiento institucional.
“Celebramos la Constitución de 1992 porque permitió instalar en el Paraguay ideas como la democracia, los derechos humanos, la libertad de expresión, la alternancia política y la descentralización. Y porque el país logró crecer, reducir la pobreza e incluir a sectores históricamente marginados dentro de una democracia constitucional”, concluyó.
El presidente cerró su mensaje convocando a los paraguayos a unirse en torno a los valores republicanos consagrados en la Carta Magna y a seguir fortaleciendo las instituciones democráticas construidas durante las últimas tres décadas.
