El procedimiento forma parte del proceso de reorganización del sistema penitenciario y apunta a cumplir con el mandato constitucional de separar a las personas condenadas de aquellas que aún se encuentran procesadas.
Reordenamiento del sistema penitenciario
Los internos fueron seleccionados y distribuidos de acuerdo con sus perfiles de riesgo y conducta, con el objetivo de reducir la violencia dentro de las cárceles y mejorar la aplicación de programas de educación, trabajo y reinserción social.
Una vez en Emboscada, cada persona fue sometida a controles médicos y registrada en el sistema biométrico SIPPY 2.0. Además, se prevé un seguimiento de 30 días para evaluar su adaptación al nuevo régimen penitenciario.
Más de 1.000 efectivos en el operativo
El traslado requirió un amplio despliegue de seguridad y coordinación interinstitucional. Participaron más de 1.000 efectivos de la Policía Nacional del Paraguay, las Fuerzas Armadas de la Nación, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y el Ministerio de Justicia.
El operativo se realizó en horario nocturno para minimizar el impacto en el tránsito y reforzar las condiciones de seguridad.
Hacia un modelo más ordenado y seguro
Con esta nueva etapa, el Gobierno busca consolidar un sistema penitenciario basado en el orden, la seguridad y el respeto a los derechos humanos, promoviendo que los centros de reclusión funcionen como verdaderos espacios de rehabilitación y reinserción.














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