Después de 25 años, hoy se firmará en Asunción el acuerdo Mercosur – Unión Europea. Curiosamente, Lula da Silva, uno de los firmes impulsores del tratado, no estará presente. Según el gobierno brasileño, la firma fue inicialmente planificada como un evento a nivel ministerial y Asunción invitó a última hora a los presidentes.
Por su lado
Sin embargo, el viernes, Lula recibió en Río de Janeiro a presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El mandatario brasileño dijo en una declaración conjunta a la prensa que el entendimiento entre ambos bloques es “muy bueno para el mundo democrático y para el multilateralismo”. Por su parte, Von der Leyen elogió el papel de Lula en las negociaciones y afirmó que el acuerdo “envía un mensaje contundente: este es el poder de la cooperación y la apertura. (…) Y así es como creamos verdadera prosperidad”.
Los analistas señalan que la ausencia del brasileño en Asunción puede indicar su decepción porque el acuerdo no se firmó en diciembre, cuando Brasil ocupaba la presidencia rotatoria del Mercosur.
Otro desplante
Es bueno recordar que no es la primera vez que Lula toma una actitud de este tipo. Cuando se inauguró el puente Presidente Franco – Foz de Iguazú, por su cuenta lo hizo un día antes que Santiago Peña. Argumentó que nuestro presidente tenía «compromisos familiares». Un día después, en la ceremonia de cambio de presidencia del Mercosur, el presidente paraguayo culpó a los cancilleres de ambos países. ¿La tensión entre Paraguay y Brasil (negada por el ministro de relaciones exteriores) será el motivo de la ausencia de Lula en Asunción?
Resistencia allá y acá
El acuerdo Mercosur – Unión Europea, aprobado el 9 de enero, crea una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, que reunirá a unos 720 millones de personas y un PIB de más de 22 billones de dólares
Sin embargo, el pacto enfrenta la resistencia de agricultores y ganaderos de algunos países europeos, que temen la llegada de productos de países más competitivos debido a normas de producción consideradas menos estrictas. El Consejo Europeo, que reúne a los gobiernos de los miembros, autorizó por medio de una votación a que la Comisión Europea avance con el tratado, con el voto en contra de Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría.
De este lado, el acuerdo también genera dudas. Aunque otorga a las naciones sudamericanas un mayor acceso a una tasa impositiva preferencial en el vasto mercado europeo de productos agrícolas, genera desconfianza por ciertas limitaciones a la producción y los precios, los llamados «salvaguardas». Referentes de la industria y la producción de nuestro país están expectantes, pero afirman que también hay que buscar otros mercados para nuestros productos.














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