En su discurso, León reconoció que la institución enfrenta problemas concretos que afectan diariamente a sus asegurados: largas esperas para consultas y cirugías, dificultades para acceder a medicamentos, atención insuficiente en algunas zonas del interior y un sistema que todavía presenta niveles de burocracia y fragmentación. Su planteamiento fue no negar esas dificultades, sino asumirlas como desafíos que deben ser enfrentados.
“No venimos a administrar problemas: venimos a transformarlos”, afirmó.
El nuevo titular del IPS sostuvo que el primer compromiso de su gestión será mejorar el acceso a las prestaciones, reducir los tiempos de espera, fortalecer las especialidades médicas, ampliar la capacidad quirúrgica y garantizar una mayor disponibilidad de medicamentos.
También planteó llevar una mayor capacidad de resolución al interior del país, de manera que el lugar de residencia de un asegurado no determine la calidad de atención que recibe. Para ello, propuso integrar hospitales, clínicas periféricas, unidades sanitarias y servicios especializados como una sola red asistencial.
EL PACIENTE, EN EL CENTRO
Uno de los conceptos centrales del discurso fue la necesidad de recuperar una atención más humana. León sostuvo que detrás de cada número existe una persona, detrás de cada espera hay una familia y detrás de cada decisión institucional existe una responsabilidad con los asegurados.
En ese sentido, señaló que humanizar la atención también forma parte de la gestión: escuchar al paciente, explicarle su situación y comprender que muchas personas llegan a los hospitales preocupadas, con dolor o temor.
La propuesta apunta a combinar calidad técnica y calidad humana, como elementos inseparables de una prestación adecuada.
TRANSPARENCIA Y CUIDADO DE LOS RECURSOS
León también puso énfasis en la administración de los recursos de la seguridad social. Sostuvo que cada guaraní administrado por el IPS pertenece a sus asegurados y que las decisiones deben poder ser explicadas, mientras que los resultados deben ser medibles.
Planteó así una gestión basada en transparencia, eficiencia, responsabilidad y sostenibilidad, advirtiendo que administrar el IPS no implica solamente resolver las necesidades actuales, sino preservar la institución para las próximas generaciones. “No podemos gastar sin medir resultados, pero tampoco podemos hablar de eficiencia olvidándonos de las personas”, señaló en su discurso.
FORMACIÓN, INVESTIGACIÓN Y COOPERACIÓN
Otro de los puntos destacados fue el fortalecimiento del IPS como institución de formación de profesionales. León mencionó que actualmente existen más de 580 médicos en formación y sostuvo que la previsional cuenta con hospitales de alta complejidad y una experiencia acumulada que debe ser aprovechada.
En ese marco, planteó fortalecer la formación de especialistas, promover la investigación, generar conocimiento y ampliar las alianzas con universidades y con el Sistema Nacional de Salud. El objetivo, según expresó, es que el conocimiento generado dentro del IPS también contribuya al desarrollo sanitario del Paraguay.
Asimismo, afirmó que la previsional no debe funcionar como una institución aislada y propuso profundizar la cooperación con el Ministerio de Salud Pública, universidades, sector privado y otros actores vinculados al sistema sanitario.
“TRABAJO, PRESENCIA, DECISIONES Y RESULTADOS”
León resumió su propuesta de gestión en cuatro palabras: Trabajo, porque las transformaciones deben demostrarse con hechos. Presencia, porque los problemas deben conocerse recorriendo los servicios. Decisiones, porque conducir una institución implica asumir responsabilidades. Resultados, porque la gestión debe ser evaluada por los cambios concretos en la vida de los asegurados.
El presidente del IPS evitó prometer una solución inmediata para todos los problemas y sostuvo que sería irresponsable hacerlo. Sin embargo, asumió un compromiso: ningún problema debe ser ignorado simplemente porque sea difícil.
Finalmente, dirigió su mensaje a asegurados, jubilados, pensionados, trabajadores y familias, reivindicando al IPS como una institución que pertenece a quienes aportan y reciben sus prestaciones.
Su medida de éxito, según planteó, será concreta: que una persona espere menos, que un medicamento llegue a tiempo, que una cirugía pueda realizarse, que un paciente del interior tenga las mismas oportunidades que uno de Asunción y que los trabajadores y la ciudadanía vuelvan a confiar en la institución. “El IPS no pertenece a una administración: el IPS pertenece a su gente”, afirmó León al cerrar su discurso.














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