La Armada despliega drones y 500 efectivos para vigilar ríos y lagos para un “verano seguro 2026”

Con la llegada de las altas temperaturas y el inicio de la temporada de vacaciones, la Armada Nacional, a través de la Prefectura General Naval, puso en marcha su campaña estratégica "Verano Seguro 2026". El plan busca cambiar las estadísticas de tragedias en los cauces hídricos mediante un despliegue sin precedentes de recursos humanos y tecnología de punta.

La Armada despliega drones y 500 efectivos para vigilar ríos y lagos para un “verano seguro 2026”

El Contraalmirante Óscar Chamorro, prefecto general naval, confirmó este viernes a RCC Radio que el operativo ya se encuentra activo en los principales ríos (Paraguay y Paraná), así como en aguas interiores de gran concurrencia como el Lago Ypacaraí y la zona de Villa Florida. Para esta misión, se han destinado 500 efectivos y una flota de 30 embarcaciones, distribuidos en base a un mapa de riesgos histórico.

La gran innovación de este año es la incorporación de drones de vigilancia. Estos dispositivos permitirán a la Prefectura monitorear desde el aire conductas de riesgo que a veces son invisibles desde la costa o las patrullas fluviales.

«Cuando los drones detectan bañistas en zonas no aptas o personas a bordo sin chalecos salvavidas, los agentes intervienen de inmediato», explicó Chamorro. Además de la prevención, estos equipos serán fundamentales en tareas de búsqueda y rescate en caso de reportarse desapariciones o embarcaciones a la deriva.

EL «DECÁLOGO» DE SEGURIDAD PARA BAÑISTAS

La Armada advirtió que la mayoría de los hechos lamentables ocurren por exceso de confianza. Por ello, instan a la ciudadanía a respetar tres reglas básicas:

Respetar las zonas habilitadas: Las playas autorizadas cuentan con evaluaciones medioambientales y, sobre todo, señalización que garantiza la ausencia de obstáculos inmersos o corrientes traicioneras.

Supervisión estricta de menores: El agua no perdona distracciones; los niños deben estar bajo vigilancia adulta permanente.

Evitar los clavados: La visibilidad del agua es engañosa. Tirarse de altura en lugares desconocidos puede provocar golpes fatales contra el lecho del río o rocas ocultas.

TOLERANCIA CERO AL ALCOHOL Y CONTROL NÁUTICO

Para quienes optan por la navegación recreativa o la pesca, las exigencias serán equivalentes a las de las rutas terrestres. El uso del chaleco salvavidas es obligatorio y constituye la principal diferencia entre la vida y la muerte en un accidente.

Asimismo, los conductores de lanchas y motos acuáticas deberán portar su licencia de conducir náutica y la habilitación de la embarcación. El Contraalmirante fue tajante respecto al consumo de bebidas alcohólicas: «El alcohol y el agua no se llevan». Se realizarán controles estrictos para asegurar que nadie maneje una embarcación o ingrese al agua bajo los efectos de sustancias.

El despliegue tendrá un foco especial en las playas urbanas de Encarnación, Carmen del Paraná, la nueva costanera de Hernandarias y el Lago Itaipú, garantizando una respuesta rápida ante cualquier emergencia en estos puntos de altísima densidad turística.

 

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