El Contraalmirante Óscar Chamorro, prefecto general naval, confirmó este viernes a RCC Radio que el operativo ya se encuentra activo en los principales ríos (Paraguay y Paraná), así como en aguas interiores de gran concurrencia como el Lago Ypacaraí y la zona de Villa Florida. Para esta misión, se han destinado 500 efectivos y una flota de 30 embarcaciones, distribuidos en base a un mapa de riesgos histórico.
La gran innovación de este año es la incorporación de drones de vigilancia. Estos dispositivos permitirán a la Prefectura monitorear desde el aire conductas de riesgo que a veces son invisibles desde la costa o las patrullas fluviales.
«Cuando los drones detectan bañistas en zonas no aptas o personas a bordo sin chalecos salvavidas, los agentes intervienen de inmediato», explicó Chamorro. Además de la prevención, estos equipos serán fundamentales en tareas de búsqueda y rescate en caso de reportarse desapariciones o embarcaciones a la deriva.
EL «DECÁLOGO» DE SEGURIDAD PARA BAÑISTAS
La Armada advirtió que la mayoría de los hechos lamentables ocurren por exceso de confianza. Por ello, instan a la ciudadanía a respetar tres reglas básicas:
Respetar las zonas habilitadas: Las playas autorizadas cuentan con evaluaciones medioambientales y, sobre todo, señalización que garantiza la ausencia de obstáculos inmersos o corrientes traicioneras.
Supervisión estricta de menores: El agua no perdona distracciones; los niños deben estar bajo vigilancia adulta permanente.
Evitar los clavados: La visibilidad del agua es engañosa. Tirarse de altura en lugares desconocidos puede provocar golpes fatales contra el lecho del río o rocas ocultas.
TOLERANCIA CERO AL ALCOHOL Y CONTROL NÁUTICO
Para quienes optan por la navegación recreativa o la pesca, las exigencias serán equivalentes a las de las rutas terrestres. El uso del chaleco salvavidas es obligatorio y constituye la principal diferencia entre la vida y la muerte en un accidente.
Asimismo, los conductores de lanchas y motos acuáticas deberán portar su licencia de conducir náutica y la habilitación de la embarcación. El Contraalmirante fue tajante respecto al consumo de bebidas alcohólicas: «El alcohol y el agua no se llevan». Se realizarán controles estrictos para asegurar que nadie maneje una embarcación o ingrese al agua bajo los efectos de sustancias.
El despliegue tendrá un foco especial en las playas urbanas de Encarnación, Carmen del Paraná, la nueva costanera de Hernandarias y el Lago Itaipú, garantizando una respuesta rápida ante cualquier emergencia en estos puntos de altísima densidad turística.














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