La respuesta institucional del IPS al escándalo generado por la cirugía errónea practicada a una paciente en el Hospital Ingavi fue contundente: la Gerencia de Salud resolvió remover a todo el equipo directivo del Departamento de Mastología, en una medida que, para muchos, representa un verdadero descabezamiento del servicio y para otros no tanto.
El anuncio fue realizado por el gerente de Salud, doctor Derlis León, quien confirmó la renovación completa del plantel de Mastología y la designación de una nueva jefatura, mientras avanzan las investigaciones sobre el caso que conmocionó a la opinión pública y puso nuevamente bajo la lupa los mecanismos de control del sistema sanitario previsional.
Sin embargo, la decisión se produce antes de que concluyan las auditorías internas y los sumarios administrativos que deberán determinar con precisión las responsabilidades individuales dentro de una cadena de errores que el propio IPS reconoce.
MULTIPLES FALLAS
Según explicó León, las investigaciones preliminares detectaron múltiples fallas en distintas etapas del proceso quirúrgico, desde los controles preoperatorios hasta los procedimientos de verificación durante y después de la cirugía. También se identificaron debilidades en la comunicación entre los equipos, problemas de trazabilidad de la información clínica y la ausencia de herramientas informáticas que impidan modificaciones durante el proceso asistencial.
“El análisis encontró debilidades en la comunicación, en el control prequirúrgico, durante el procedimiento y al término del mismo. Son errores que ocurrieron durante toda la cadena”, admitió el gerente.
Las explicaciones oficiales dejan en evidencia que el episodio no respondería exclusivamente a una actuación individual, sino a una sucesión de fallas operativas y de supervisión dentro del sistema. Aun así, la primera medida visible adoptada por la administración fue la remoción de toda la conducción de Mastología.
El propio IPS confirmó que existen al menos 29 observaciones contenidas en un informe de auditoría de 59 páginas que aún se encuentra en proceso de revisión y descargo por parte de los involucrados. Las autoridades estiman que el informe final estará listo en aproximadamente una semana.
APERTURA DE SUMARIOS
Mientras tanto, la institución ya inició los trámites para la apertura de sumarios administrativos y reconoció que existe además una denuncia penal relacionada con el caso.
Las autoridades aseguraron haber presentado a la Superintendencia de Salud un plan de mejoras que contempla capacitaciones, fortalecimiento de controles, actualización de protocolos y una mayor informatización de los procesos clínicos.
No obstante, el episodio vuelve a plantear interrogantes sobre la capacidad de supervisión dentro del IPS y sobre si la remoción de autoridades constituye una solución de fondo o una medida destinada a contener el fuerte impacto público generado por uno de los errores médicos más graves registrados recientemente en el sistema previsional.
Mientras las investigaciones siguen abiertas, la paciente afectada y su familia continúan aguardando que se determinen las responsabilidades y que el caso no quede reducido únicamente a cambios de nombres en la estructura hospitalaria, sino que también el Instituto asuma su responsabilidad por daños y perjuicios.















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