El director de Establecimientos Penitenciarios, Cnel. Rubén Peña, confirmó el hecho y detalló que el hallazgo se registró en el patio interno, en las inmediaciones del pabellón conocido como «Remar». Tras ser desenterrados, los huesos fueron inspeccionados preliminarmente por el médico de guardia del penal.
«El profesional médico constató, en un 90% de confiabilidad, que los restos óseos corresponden a una estructura humana y que pertenecerían a una persona adulta. Además, de forma preliminar, se sospecha que el cuerpo pudo haber sido desmembrado», reveló Peña.
Ante la gravedad del caso, las autoridades penitenciarias aislaron la zona de inmediato y radicaron la denuncia ante la Comisaría Jurisdiccional y la Fiscalía de Turno. Durante la mañana, asistentes del Ministerio Público se presentaron en el lugar para retirar las evidencias, las cuales serán derivadas a los laboratorios de Antropología y Odontología Forense para determinar científicamente el origen, el tiempo que llevaban enterrados y si corresponden a una o varias personas.
SIN REPORTES DE DESAPARICIONES RECIENTES
El Cnel. Peña aclaró que la institución no cuenta con registros ni archivos recientes de internos o visitas desaparecidas, dado que se realizan estrictos controles y conteos de la población penal dos veces al día. Sin embargo, no descartó que se trate de un crimen antiguo oculto bajo el historial de violencia del penal.
«Sabemos que Tacumbú fue por muchos años una de las cárceles más peligrosas y existen mitos sobre túneles o armas ocultas —de hecho, ya hemos incautado fusiles y armas cortas escondidas—. Esto podría formar parte de ese historial pasado», reflexionó el director.
A pesar del hallazgo, el Ministerio Público ya autorizó la continuidad de los trabajos de infraestructura, que implican una remodelación total del 100% del predio dividida en bloques funcionales, nuevas cocinas y áreas administrativas. El Ministerio de Justicia prevé concluir estas obras de gran envergadura para diciembre de este año.
