Este lunes, nuestro medio recibió videos que retratan una situación realmente indignante en Ñemby: numerosos padres se vieron obligados a amanecer frente a la institución educativa Carlos Antonio López para intentar garantizar una inscripción para sus hijos. En las imágenes se observa a las familias sentadas en sus propias sillas y esperando en plena madrugada la apertura del portón para ingresar al centro educativo.
La razón de este sacrificio extremo es clara: los escasos cupos para el nivel inicial y para el séptimo grado del turno tarde. Ante la falta de alternativas y la ausencia de un sistema de inscripción ordenado, los padres no tuvieron otra opción que acampar en la vereda para “ganar lugar”.
Una de las madres relató que llegó el domingo a las 18:00hs y permaneció en el sitio hasta las 06:00hs del lunes, cuando finalmente abrieron el portón. Sin embargo, su espera continúa: deberá aguardar dentro de la institución hasta las 13:00hs para ser atendida. Todo esto obligó a que se ausentara de su trabajo, un costo personal que evidencia la falta de un proceso digno y organizado.
La situación es aún más alarmante cuando se observa que solo 40 alumnos podrán acceder al cupo del séptimo grado del turno tarde, dejando a muchas familias en completa incertidumbre.
El problema también afecta a los niveles iniciales. Según denunció la misma madre, padres que intentan inscribir a sus hijos para el jardín incluso comenzaron a acampar desde el día viernes, convirtiendo el frente de la institución en un improvisado campamento y mostrando el nivel de desesperación ante la falta de un sistema eficiente.
Lo ocurrido representa una verdadera vergüenza. Un trámite que debería ser simple, humano y accesible termina convirtiéndose en jornadas de esfuerzo, trasnochadas e incertidumbre para quienes solo buscan un derecho básico: la educación de sus hijos.














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