Así lo confirmó a RCC Radio Víctor Mendoza, presidente del Grupo Altair y de la Cámara de Alimentación Escolar, quien señaló que, a pesar de las dificultades financieras, el sector decidió no entorpecer el inicio de clases y garantizar desde hoy la provisión de alimentos a cerca de un millón de niños en todo el país.
“Lastimosamente la deuda no está regularizada. Estuvimos esperando en febrero y seguimos aguardando esta semana. Aún quedan unos 75 millones de dólares pendientes, pero la Cámara hizo el esfuerzo de iniciar las clases para no afectar a los alumnos”, explicó.
UN INICIO SOSTENIDO CON ESFUERZO PRIVADO
Mendoza detalló que los preparativos para este inicio de clases comenzaron la semana pasada, con la planificación de compras, adquisición de insumos, revisión de equipamientos y adecuaciones de infraestructura en las escuelas. La jornada de hoy, relató, arrancó alrededor de las cinco de la mañana, con el objetivo de que el servicio se preste sin sobresaltos en todo el país.
“Somos los brazos operativos del Ejecutivo, de la Presidencia y también de cada contribuyente que aporta con sus impuestos para que la comida llegue a los niños. Empezamos con esperanza, con más experiencia que el año pasado, pero también con la expectativa de que las deudas puedan resolverse en los próximos días”, afirmó.
Según indicó, existen conversaciones en curso con los ministerios involucrados y la expectativa del sector es que los pagos comiencen a destrabarse entre hoy y mediados de la semana, para aliviar la presión financiera que implica sostener un programa de esta magnitud.
AGRICULTURA FAMILIAR: MÁS PESO REAL DEL QUE MUESTRAN LAS CIFRAS
Uno de los puntos que Mendoza buscó aclarar es el impacto real de la agricultura familiar campesina dentro del programa. Explicó que suele mencionarse que solo el 5% corresponde a compras a este sector, pero que ese porcentaje se refiere a la facturación total, que incluye mano de obra y servicios.
“En términos reales, entre el 60% y 70% de los insumos que utilizamos provienen de la agricultura familiar. El desafío es planificar mejor los cultivos y las cosechas para aprovechar aún más estas compras y reducir la dependencia de productos importados”, señaló.
Este tema fue abordado recientemente en una reunión técnica con el CONAE, órgano rector del programa, donde se planteó la necesidad de una mayor coordinación entre el Estado, los productores y las empresas proveedoras.
Mendoza destacó que el crecimiento del programa ha generado un impacto positivo en miles de familias campesinas, que hoy encuentran un mercado seguro para sus productos, organizándose incluso de manera asociativa para responder a la demanda.
SISTEMAS INFORMÁTICOS Y CONTROLES: TAREAS PENDIENTES
Otro de los reclamos del sector proveedor apunta al sistema informático y a la burocracia administrativa. Si bien desde 2025 las empresas están obligadas a emitir facturas electrónicas, exigidas por el Ministerio de Economía y Finanzas y el MITIC, Mendoza señaló que persiste una duplicación de procesos.
“Pedimos que, si ya hay facturación electrónica con todos los datos abiertos, se elimine la burocracia de papel, como notas de remisión manuales o pagos con cheques. La digitalización total permitiría evitar retrasos como los del año pasado”, explicó.
También cuestionó la falta de criterios unificados de control, ya que en 2025 las empresas recibieron fiscalizaciones de al menos siete instituciones distintas, cada una con interpretaciones diferentes, en algunos casos alejadas de los lineamientos técnicos del programa.
“No estamos en contra de los controles, al contrario, los controles mejoran el programa. Pero deben ser claros, uniformes y previsibles, tanto para los controladores como para los controlados”, enfatizó.
ALTO PARAGUAY: LOGÍSTICA EXTREMA Y RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
El Grupo Altair también opera en el departamento de Alto Paraguay, una de las zonas más complejas del país por razones logísticas. Mendoza explicó que, a diferencia del año pasado —cuando las lluvias aislaron la región durante más de 100 días—, este inicio de clases se dio con caminos transitables, pese a precipitaciones recientes.
En total, 44 instituciones educativas bajo su contrato fueron atendidas en su totalidad y con insumos de calidad, lo que motivó incluso el reconocimiento del gobernador departamental, Arturo Méndez.
Además, recordó que Alto Paraguay fue elegido como modelo de alimentación escolar por la FAO, un reconocimiento que calificó como motivo de orgullo, considerando las dificultades operativas de la zona.
MANO DE OBRA LOCAL Y DESARROLLO ECONÓMICO
En cuanto al impacto local, Mendoza señaló que en comunidades como María Auxiliadora existen iniciativas incipientes de producción de hortalizas, que hoy cubren solo una pequeña parte de la demanda, pero a las cuales se les compra la totalidad de lo que producen. También mencionó la adquisición de miel de productores de Fuerte Olimpo, destinada incluso a otras regiones del país.
“El objetivo es que la mayor cantidad posible de recursos quede en el departamento. Ese es uno de los pilares del desarrollo económico local que impulsa la FAO y que se refleja en Hambre Cero”, concluyó.
Mientras tanto, el programa vuelve a ponerse en marcha con normalidad en las escuelas, sostenido en gran medida por el esfuerzo financiero de las empresas proveedoras, a la espera de que el Estado salde una deuda que sigue siendo una cuenta pendiente en uno de los programas sociales más emblemáticos del Gobierno.














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