Durante la reunión, las empresas expusieron su preocupación por el incremento del diésel, que representa entre el 32% y el 37% de los costos operativos del servicio, lo que presiona la sostenibilidad del sistema. Pese a este escenario, Fernández fue categórico: el precio del pasaje no está en discusión y se mantendrá sin cambios.
El viceministro explicó que el Gobierno analizará alternativas para afrontar la situación, siempre dentro de lo establecido por el Decreto N° 710/2023, que rige el esquema de subsidios al transporte público.
“Estamos ante una suba importante del combustible que debemos abordar. Vamos a evaluarlo con el objetivo de garantizar que los buses sigan operando con normalidad”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que el análisis se realiza en conjunto con el Ministerio de Economía y Finanzas, considerando tanto el marco normativo como la disponibilidad de recursos.
DATOS REALES Y URGENCIA EN LA RESPUESTA
Como parte del proceso, el Viceministerio solicitó a las empresas la presentación de facturas de compra de combustible, con el fin de contar con información actualizada que permita dimensionar el impacto real del aumento.
“El tiempo no es un aliado en este contexto. Necesitamos datos concretos para definir medidas acordes a la situación”, señaló Fernández.
PRIORIDAD: CONTINUIDAD DEL SERVICIO
Finalmente, el viceministro reiteró que la prioridad del Ejecutivo es asegurar la continuidad del servicio de transporte público para la ciudadanía. “El compromiso es que los buses sigan circulando. Ese es el objetivo principal”, concluyó.














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