Según relató, el hecho ocurrió alrededor de las 13:50, cuando una persona se presentó en la penitenciaría con una encomienda destinada a dos personas privadas de libertad alojadas en el pabellón de máxima seguridad. Durante el protocolo de revisión, la caja con alimentos fue sometida al escáner de control, que detectó de inmediato la presencia de cuatro dispositivos celulares y otro objeto no identificado.
Tras la alerta, el personal penitenciario procedió a la apertura de la encomienda, encontrando los teléfonos cuidadosamente ocultos dentro de panes integrales, aún con su envoltura original, además de un cargador modificado y chips. Todos los objetos fueron requisados de forma inmediata.
Peña explicó que la persona que intentó ingresar la encomienda alegó desconocer el contenido y afirmó que solo fue solicitada para realizar la entrega. No obstante, se encuentra plenamente identificada y ya fue sometida a un sumario administrativo, además de enfrentar una prohibición temporal de ingreso a establecimientos penitenciarios, conforme a la normativa vigente. El caso fue derivado al sistema de inteligencia penitenciaria y a la Policía Nacional para su investigación.
El director confirmó que los destinatarios de los celulares están plenamente identificados, aunque evitó dar a conocer sus nombres por razones de seguridad y del proceso investigativo en curso.
Peña también reconoció que el sistema penitenciario no cuenta actualmente con inhibidores de señal celular, una carencia que calificó como grave, especialmente en cárceles diseñadas para aislar a personas privadas de libertad de alto riesgo. En ese sentido, informó que ya se realizaron los estudios técnicos necesarios y que la compra de inhibidores está en proceso administrativo, con conocimiento de las más altas autoridades del Gobierno y del Consejo de Defensa Nacional.
Destacó que el intento de ingreso fue detectado gracias al equipamiento tecnológico de primer nivel con que cuentan las nuevas penitenciarías, que incluyen más de 380 cámaras de vigilancia, muchas de ellas infrarrojas, además de personal penitenciario capacitado de manera continua.
Finalmente, Peña valoró de forma positiva el balance del sistema penitenciario en 2025, asegurando que fue un año clave para fortalecer la seguridad y retomar con fuerza los programas de reinserción social, con apoyo de organizaciones civiles, iglesias y ONGs. También resaltó la implementación del beneficio de reducción de pena por estudio y trabajo, como una herramienta fundamental para la rehabilitación y la descongestión del sistema penitenciario.














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