Según un informe del Ministerio de Relaciones Exteriores, dado a conocer este jueves, el proyecto contempla la construcción de una carretera pavimentada que unirá las ciudades de San Pedro, Belén y Concepción, así como un nuevo puente sobre el río Ypané, en la localidad de Belén, en la divisoria entre ambos departamentos. Asimismo, las obras incluyen la rehabilitación y pavimentación de la antigua Ruta Quinta, que conecta Belén con Concepción y Horqueta.
Añade que la habilitación de estas obras permitirá acortar significativamente la distancia entre ambos departamentos, impulsar diversas actividades productivas y facilitar la circulación de productos y personas, contribuyendo al desarrollo económico y social, así como a la integración física del primer y segundo departamentos del país.
De acuerdo con los datos oficiales, este corresponde al quinto desembolso en el marco del proyecto, que se desarrolla con normalidad, previéndose la habilitación de esta nueva vía de conectividad vial dentro de los plazos establecidos.
Para la Cancillería paraguaya, el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) reafirma así su rol de proveer recursos financieros no reembolsables para la ejecución de obras de infraestructura en los Estados Partes, priorizando a los países y regiones menos desarrollados del bloque.
DURAS CRÍTICAS DE SANTIAGO PEÑA
Cabe recordar que, en la última Cumbre de Jefes de Estados del Mercosur, llevada a cabo en Foz de Yguazú, el presidente Santiago Peña emitió duras críticas al citado fondo, que ha tenido un serio retroceso en materia de montos.
Peña cuestionó con dureza la propuesta de un FOCEM II de apenas 30 millones de dólares, una cifra que calificó como desconectada de la realidad económica actual del bloque y absolutamente insuficiente para países pequeños y estructuralmente desfavorecidos como Paraguay.
El mandatario recordó que el Fondo fue creado en 2004 con 100 millones de dólares, cuando las economías del Mercosur eran considerablemente más pequeñas. “Paraguay se rehúsa a aprobar un fondo de 30 millones”, afirmó, dejando en claro que aceptar ese monto implicaría convalidar un retroceso histórico en términos de equidad regional.
Peña fue más allá del reclamo simbólico y puso números sobre la mesa. Señaló que, solo para mantener el valor real del FOCEM en términos de poder adquisitivo, el fondo debería ascender hoy a al menos 360 millones de dólares.
Y añadió que, si se toma en cuenta que el Producto Interno Bruto del Mercosur creció seis veces en las últimas dos décadas, un fondo de 600 millones de dólares sería lo mínimo coherente con la retórica integracionista que el bloque proclama.
El presidente paraguayo subrayó además que el FOCEM no es un mecanismo decorativo, sino una herramienta destinada a los sectores más vulnerables, a obras de infraestructura, conectividad y desarrollo que permitan a los países pequeños competir en condiciones menos desiguales. “Hablar de integración sin recursos reales es solo discurso”, deslizó, en una crítica implícita a los socios mayores (Argentina y Brasil).














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