El director general de Establecimientos Penitenciarios, el coronel Rubén Peña, confirmó a RCC Radio este lunes que la principal línea investigativa apunta a una autoeliminación ocurrida el domingo, aunque aclaró que el caso sigue en manos del Ministerio Público, que deberá determinar las circunstancias exactas del hecho.
Peña expresó su profundo pesar por la pérdida, destacando a Esquivel como un funcionario “ejemplar, leal y comprometido”, con un rol clave en la recuperación del control estatal dentro de Tacumbú tras operativos recientes contra estructuras criminales.
Según relató, el último contacto con Esquivel fue el viernes anterior, en el marco de tareas operativas, donde lo notó con buen ánimo y sin manifestar preocupaciones personales o amenazas recientes. Si bien recordó que tras el operativo “Beneratio” se registraron amenazas contra varias autoridades, incluido el propio Esquivel, este había rechazado custodia al no considerarse en riesgo.
SISTEMA EXTREMADAMENTE EXIGENTE
No obstante, el propio Peña admitió que el contexto de trabajo dentro del sistema penitenciario es extremadamente exigente. Señaló que la sobrepoblación, la falta de equipamiento, vehículos inoperativos y carencias tecnológicas generan un alto nivel de estrés en los funcionarios.
“El Ministerio de Justicia necesita mucho más apoyo. Estamos operando bajo un nivel muy alto de estrés y llega un límite de lo que se puede hacer”, afirmó. En ese sentido, reconoció que estas condiciones podrían haber influido en la drástica decisión del director, aunque evitó afirmarlo categóricamente.
En paralelo, el jefe penitenciario también admitió que, pese a los avances en control, continúan registrándose hechos delictivos dentro de las cárceles, como estafas telefónicas y tráfico de drogas.
OPERACIONES DELICTIVAS INTRAMUROS
“Sí, se puede hablar de operaciones delictivas. Y si no recibimos los recursos suficientes, van a volver a prosperar”, advirtió, al insistir en la necesidad urgente de inversión en tecnología, como escáneres, y en la creación de una fuerza especializada para el sistema penitenciario.
Peña también destacó que, durante la gestión de Esquivel, se lograron importantes incautaciones, incluyendo armas enterradas, drogas, celulares e incluso la detección de un túnel dentro del penal.
Sobre el hecho en sí, indicó que tomó conocimiento a través de la pareja del director, quien alertó tras escuchar un disparo. El caso derivó en la intervención policial y fiscal, mientras que el juez Mirko Valinotti ordenó la realización de una autopsia.
Actualmente, la Penitenciaría de Tacumbú se mantiene en calma, aunque en un ambiente de profundo pesar. El jefe de seguridad, Blas Miño, asumió de forma interina la dirección, mientras las autoridades analizan la designación de un reemplazante.














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