Según Morales, las empresas capitalinas están trabajando por debajo de la tarifa real, que ronda los 4.700 guaraníes, cifra similar a la tarifa técnica del área metropolitana. Esta diferencia ha llevado a un deterioro progresivo del servicio, con entre 20% y 30% de las unidades fuera de circulación por falta de recursos para mantenimiento y reparaciones.
Dijo que la situación es tan crítica que una de las cuatro empresas aún operativas dejó de prestar servicio la semana pasada por absoluta inviabilidad financiera. Actualmente continúan circulando las líneas 1, 6, 40, 13, 2 y 16, aunque todas reportan un rápido deterioro de su flota y advierten que podrían seguir el mismo camino.
Señaló que, en paralelo, un expediente que propone un ajuste temporal de 600 guaraníes permanece sin resolución en la Junta Municipal. Si bien este incremento no solucionaría de fondo la crisis, permitiría reactivar parte de las unidades inactivas y mejorar mínimamente las frecuencias, manifestó.
Morales señaló además que las empresas internas de Asunción se encuentran en desventaja respecto a las del área metropolitana, que sí reciben subsidios del Gobierno central. “Asunción es la única capital del país condenada a operar sin subsidio, pese a que otras ciudades (como Ciudad del Este, Encarnación y Cnel. Oviedo), sin ayuda estatal, tienen tarifas urbanas cercanas a los 5.000 guaraníes”, cuestionó.
La falta de recursos también impide cumplir adecuadamente con la inspección técnica vehicular, y ha frenado procesos de modernización como el proyectado sistema troncal-alimentador, que incluía la incorporación de 100 buses nuevos mediante gestión municipal. Afirmó que con el cambio de administración comunal, el plan quedó estancado.
De no existir una respuesta inmediata de la Municipalidad, advierten que el colapso es inevitable. “Cada día una unidad queda fuera de servicio por fallas que no podemos reparar. Si esto sigue así, el transporte interno de Asunción va a desaparecer”, concluyó Morales.














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