La intervención se focaliza de manera prioritaria en los departamentos de Misiones —con especial énfasis en el distrito de Ayolas—, Ñeembucú —focalizado en el distrito de Cerrito—, y en diversos barrios y compañías del departamento de Alto Paraná, incluyendo Ciudad del Este.
Celia María Frutos Caballero, directora de Gestión y Reducción de Riesgos en Emergencias y Desastres del MINNA, detalló en entrevista con RCC Radio que las labores se realizan mediante un trabajo articulado en territorio con los Centros de Operaciones de Emergencia (COE) distritales y departamentales, así como con las municipalidades, las gobernaciones y las Consejerías Municipales por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (CODENI).
El operativo contempla la aplicación de cartogramas y planillas de relevamiento de datos para la identificación precisa de la población infantil y adolescente afectada, la asistencia en alimentación complementaria, el monitoreo en albergues temporales y la articulación de atenciones médicas y continuidad educativa junto con el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
Uno de los ejes centrales de la intervención institucional es la aplicación y resguardo de las normas básicas humanitarias en los refugios provisorios. Al respecto, Frutos explicó que durante las evacuaciones suele reubicarse a las familias en espacios que no siempre reúnen las condiciones óptimas debido a la aglomeración de adultos y menores de edad.
Por ello, el equipo técnico del MINNA supervisa criterios mínimos de salubridad y seguridad, tales como la disposición de baños diferenciados por sexo y el acceso a agua potable. Asimismo, se imparten talleres y capacitaciones sobre crianza positiva y prevención de la violencia para atenuar posibles escenarios de vulnerabilidad en los asentamientos temporales.
En relación con el impacto socioafectivo, la directora enfatizó que el desplazamiento forzado, la interrupción de las clases presenciales y la salida abrupta del entorno cotidiano representan eventos sumamente chocantes para el desarrollo emocional de la niñez.
Para mitigar este impacto, el MINNA está conformando «espacios seguros» en los albergues, donde se desarrollan jornadas dinámicas diarias que incluyen actividades recreativas y el uso de bibliotecas móviles, con el propósito de ofrecer a los niños un espacio de distracción y contención.
Respecto a los recursos y logística, la funcionaria indicó que la institución combina sus líneas presupuestarias y fondos específicos de emergencia con las asignaciones de las gobernaciones, municipios y el Fondo de Emergencia (FEMP), además de sumar el apoyo de voluntarios universitarios y donaciones del sector privado.
En cuanto al volumen de la población asistida, las autoridades aclararon que las cifras son altamente fluctuantes y van en aumento constante debido a la variabilidad del río Paraná y los pronósticos de nuevas precipitaciones.
A modo de referencia, en el distrito de Cerrito se contabilizaron recientemente 377 familias afectadas, promediando de dos a tres hijos por núcleo familiar, mientras que en Ayolas se registraron inicialmente 96 familias y más de 256 niños y adolescentes en situación de evacuación.
Desde la institución reiteraron que los equipos técnicos continúan desplegados en el terreno acompañando a las autoridades locales e hicieron un llamado a la ciudadanía a utilizar la línea telefónica gratuita 147, habilitada las 24 horas del día para canalizar denuncias o solicitudes de asistencia.














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