Durante una entrevista con RCC Radio, Osorio explicó que la iniciativa forma parte de la Agenda Digital impulsada por el Estado y recordó que los estudios de factibilidad comenzaron en 2023. El proyecto, que inicialmente contemplaba una capacidad de 100 megas de procesamiento, evolucionó hacia un modelo modular enfocado en el almacenamiento y procesamiento masivo de datos.
El especialista destacó que la ubicación elegida en Chaco’i tiene una ventaja clave: su cercanía a la estación de 500 kV de la ANDE, un factor fundamental debido al elevado consumo energético que demandan este tipo de instalaciones.
Sin embargo, sostuvo que el debate no debería centrarse únicamente en cuánta energía consumirá el emprendimiento, sino en qué beneficios concretos obtendrán Paraguay y sus ciudadanos. “Todo tiene un costo. La pregunta es qué ganamos nosotros como país y qué ganan los ciudadanos”, señaló.
Osorio explicó que Paraguay posee algunas ventajas competitivas importantes para atraer inversiones tecnológicas, entre ellas su abundante energía renovable, la estabilidad frente a fenómenos climáticos extremos y su ubicación geográfica en el centro de Sudamérica.
No obstante, advirtió que el país sigue teniendo una debilidad importante: la conectividad internacional. “Tenemos energía, pero no tenemos conectividad propia. Dependemos de las salidas por Brasil y Argentina”, afirmó.
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue su desacuerdo con las expectativas de generación masiva de empleo asociadas al proyecto. Según explicó, una vez concluida la construcción, un datacenter de gran escala requiere muy poco personal para operar. “Va a generar trabajo durante la etapa de construcción, pero en operación probablemente no llegue a emplear a más de 20 o 30 personas”, sostuvo.
El consultor remarcó que el verdadero impacto económico podría darse si el país logra mejorar significativamente el acceso a internet de alta velocidad y reducir la brecha digital.
Según indicó, actualmente la penetración de banda ancha en Paraguay se ubica entre el 38% y el 42%, y elevar ese porcentaje podría traducirse en un crecimiento importante del Producto Interno Bruto mediante el desarrollo de industrias tecnológicas y servicios exportables.
Asimismo, alertó sobre aspectos ambientales que, a su criterio, deben analizarse con detenimiento antes de avanzar con la obra. Mencionó especialmente la proximidad del predio seleccionado con el principal vertedero del departamento Central, además de las condiciones del suelo en la zona de Chaco’i.
También insistió en que un datacenter de estas características necesita contar con múltiples rutas de conectividad y sistemas redundantes para garantizar la continuidad del servicio.
Finalmente, Osorio sostuvo que Paraguay debe aprovechar la oportunidad que representa la economía digital, pero sin perder de vista las inversiones necesarias en infraestructura de telecomunicaciones.
“Debemos preocuparnos más por acortar la brecha digital. La conectividad no es solamente tener WhatsApp; es que los hogares tengan acceso a fibra óptica de calidad”, concluyó.
