Al respecto, la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, celebró este miércoles la decisión legislativa, calificando el avance como un paso decisivo para materializar un proyecto emblemático que transformará la movilidad en el Área Metropolitana de Asunción.

Según los datos oficiales, el ambicioso proyecto prevé la implementación de un sistema ferroviario impulsado totalmente por energía eléctrica, lo que se traduce en un transporte con impacto ambiental nulo en emisiones directas y una reducción significativa de la contaminación acústica.
Con una capacidad estimada para desplazar a 40.000 pasajeros diariamente, el Tren de Cercanías no solo busca descongestionar las rutas vehiculares, sino también ofrecer previsibilidad en los tiempos de viaje y una disminución drástica en la tasa de accidentes de tránsito en los accesos a la capital.
TRANSPARENCIA Y COMPETITIVIDAD: EL MODELO G2G
Ante las consultas sobre la gestión de los recursos y la transparencia del proceso, la titular del MOPC fue enfática al señalar que la modalidad de acuerdo Gobierno a Gobierno amplía las garantías de competencia.
«La Sociedad de Objeto Específico (SOE) que se conforme para llevar adelante el proyecto tiene la obligación de generar procesos competitivos para la contratación del constructor, la adquisición del material rodante y el desarrollo de las ingenierías», explicó Centurión.
ALCANCE Y PLAZOS DE LA PRIMERA ETAPA
De acuerdo con los datos oficiales, el proyecto será ejecutado bajo una concesión de 30 años, donde la firma Etihad Rail trabajará en conjunto con Ferrocarriles del Paraguay S.A. (FEPASA) como operador nacional.
Tramo Inicial: La primera fase cubrirá un trayecto de aproximadamente 20 kilómetros, conectando Asunción con la ciudad de Luque.
Puesta en marcha: Se estima que, una vez finalizados los trámites técnicos y administrativos, el tren entrará en operación en un plazo de 36 meses.
Impacto Laboral: Durante su implementación, se prevé la creación de 20.000 puestos de trabajo (directos e indirectos) y unos 500 empleos fijos para la etapa operativa, dinamizando la economía local.
Este avance legislativo sitúa al Paraguay en la antesala de una reforma histórica del transporte público, apostando a la tecnología de punta y al fortalecimiento de las capacidades técnicas nacionales. La iniciativa, que promete revolucionar el transporte en el Área Metropolitana, no solo destaca por su tecnología eléctrica, sino también por un complejo modelo financiero que combina aportes estatales y capitales privados por un total de 450 millones de dólares.
ESTRUCTURA FINANCIERA: CAPITAL INICIAL Y MERCADO DE CAPITALES
El costo total del proyecto se estima en US$ 450 millones, distribuidos bajo un esquema mixto que busca minimizar el impacto directo sobre el tesoro nacional:
Capital Inicial (US$ 200 millones): Esta primera inyección de fondos se compone de un aporte de US$ 150 millones por parte del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos y una contrapartida de US$ 50 millones del Gobierno de Paraguay.
Mercados de Capitales (US$ 250 millones): El saldo restante será gestionado a través de los mercados internacionales mediante la Sociedad de Objeto Específico (SOE) creada exclusivamente para el desarrollo del tren.
DEFENSA DE LA MODALIDAD «GOBIERNO A GOBIERNO»
Ante los cuestionamientos sobre el uso de la modalidad de adjudicación directa, la ministra Centurión fue contundente al señalar que el esquema G2G, lejos de reducir la transparencia, potencia la competitividad en las etapas de ejecución.
«Este modelo amplía las posibilidades de procesos competitivos y facilita acuerdos estratégicos entre Estados. La SOE que se conforme tiene la obligación legal de generar licitaciones competitivas para contratar al constructor, el material rodante y los servicios de ingeniería», aclaró la titular del MOPC.














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