Tras los sucesos que sacudieron al mundo el pasado sábado, Venezuela ha amanecido en un estado de «tensa calma». Así lo describió el pastor José Piñero en contacto directo desde Caracas, señalando que la población civil se encuentra en un carrusel de emociones, moviéndose entre la expectativa de un cambio real y el temor a la inestabilidad cotidiana.
El director del Consejo Evangélico informó que el fin de semana estuvo marcado por largas filas de ciudadanos realizando «compras nerviosas» ante el temor a la escasez. La situación económica se ha visto agravada por el carácter dependiente del país: «Nuestra economía es de puertos; al haber bloqueos navales, el desabastecimiento y la inflación afectan directamente el bolsillo del venezolano», explicó Piñero, subrayando que la falta de producción agrícola nacional deja al país en una posición de extrema vulnerabilidad.
LA DIFERENCIA ENTRE EL JÚBILO EXTERNO Y LA CAUTELA INTERNA
Consultado sobre las celebraciones de venezolanos en ciudades como Asunción o Nueva York tras la captura de Nicolás Maduro, el pastor marcó una clara distinción. Mientras que en el exterior el júbilo es libre y ruidoso, dentro de Venezuela impera la cautela. «La confianza para expresarse ha sido disminuida dramáticamente», señaló, recordando la represión vivida tras los procesos electorales del año pasado. Para quienes están en el territorio, la prioridad es entender cómo se decantará el poder antes de manifestarse.
Respecto a la figura de Delcy Rodríguez como presidenta interina, Piñero indicó que aún es difícil determinar si se trata de un gobierno de transición o una continuidad de la misma estructura de poder. Mencionó señales internacionales contradictorias, como la posible reapertura de la Embajada de EE. UU. y la supuesta subordinación de sectores militares al Departamento de Estado norteamericano.
«Las dinámicas cambian rápido. Un día se habla de Rodríguez como sucesora legítima y, tras una reprimenda de Washington, ella ajusta su discurso hacia la cooperación internacional», analizó el pastor, destacando que el país espera ver si se concretan medidas como la liberación de personas privadas de libertad por motivos políticos.
UN LLAMADO PASTORAL POR LA DEMOCRACIA
Desde el Consejo Evangélico de Venezuela, la postura se mantiene estrictamente pastoral. Piñero hizo un llamado a la comunidad internacional, y especialmente a la iglesia en Paraguay, a orar por tres ejes fundamentales:
Consuelo para las familias de los fallecidos y heridos durante la operación. Restablecimiento de la democracia e institucionalidad, como el ámbito natural para la libertad religiosa. Paz social, evitando nuevos derramamientos de sangre y la represión a la que la gente tanto teme.
«Nuestra esperanza no está en las cosas del país, sino en la realidad espiritual. Pero como ciudadanos, anhelamos un marco de seguridad social y libertad», concluyó el pastor, invitando a mantener el equilibrio informativo para resguardar la salud mental en tiempos de crisis.














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