A través de su red Truth Social, el mandatario exigió que Teherán reabra “completamente y sin amenazas” esta vía estratégica para el comercio global, clave para el transporte de petróleo. De no cumplirse, anticipó ataques directos contra centrales eléctricas iraníes.
El ultimátum llega tras semanas de enfrentamientos, luego de operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán, que derivaron en represalias iraníes, incluyendo ataques al transporte marítimo en el Golfo Pérsico. La situación ha impactado de lleno en el comercio internacional, paralizando parcialmente el tránsito por el Estrecho de Ormuz.
El conflicto ya golpea los mercados: el petróleo se mantiene en torno a los 100 dólares por barril, con advertencias desde Irán de que podría duplicarse si la crisis se profundiza.
En otro frente, Trump negó haber estado al tanto del ataque israelí contra el yacimiento gasífero South Pars, aunque advirtió que cualquier agresión iraní contra Qatar provocaría una respuesta devastadora de Washington.
Mientras intenta contener el impacto económico global, Estados Unidos impulsa una coalición internacional para resguardar la navegación en la zona, con al menos 22 países dispuestos a colaborar.
Desde Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian sostuvo, en diálogo con el primer ministro indio Narendra Modi, que la única salida es el cese inmediato de los ataques por parte de Estados Unidos e Israel, junto con garantías de que no se repetirán.













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