Durante su intervención, Trump fue tajante al describir el estado actual de las defensas iraníes. Aseguró que el país persa ha sufrido una degradación total de su infraestructura bélica, citando la pérdida de su armada operativa, sus sistemas de comunicaciones y su fuerza aérea.
«Creo que la guerra está prácticamente terminada», afirmó el presidente, subrayando que Irán ya no representa una amenaza militar funcional tras los recientes enfrentamientos.
EL PRÓXIMO PASO ESTRATÉGICO
Uno de los puntos más polémicos de sus declaraciones fue la mención al Estrecho de Hormuz, el punto de tránsito más importante del mundo para el suministro de petróleo. Aunque Trump confirmó que el paso ya se encuentra abierto nuevamente al tráfico marítimo, reveló que su administración está evaluando seriamente asumir el control total de este paso estratégico para garantizar la seguridad energética global.
La noticia generó un «shock» de optimismo en los mercados financieros, que reaccionaron de forma drástica:
Petróleo: El crudo de referencia estadounidense (WTI) experimentó una caída estrepitosa, pasando de 115 a 85 dólares por barril en cuestión de minutos.
Wall Street: El Dow Jones, que había operado en números rojos durante la mayor parte de la jornada, logró revertir la tendencia y cerró con un alza del 0.5%.
Esta estabilización de los precios del combustible podría aliviar las presiones inflacionarias globales, aunque la posibilidad de una ocupación permanente del Estrecho de Hormuz plantea nuevas interrogantes sobre la soberanía regional y la estabilidad a largo plazo en Medio Oriente.
EL RÉGIMEN “TEOCRÁTICO” CREE QUE PUEDE SEGUIR RESISTIENDO
Mientras tanto, el régimen teocrático cree que puede “sobrevivir” a Estados Unidos e Israel, no militarmente, sino convirtiendo la guerra en una “batalla de resistencia”, a través de despliegue de drones y misiles, cortar rutas energéticas vitales y sacudir los mercados globales con la suficiente fuerza como para obligar a Washington a “ceder primero”.
Dice que, a pesar del shock por los ataques estadounidenses e israelíes y la pérdida de figuras clave, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), durante mucho tiempo el guardián máximo de la República Islámica, tiene “firmemente” el control, dirigiendo el campo de batalla, ejecutando contingencias planificadas previamente y dictando la estrategia y los objetivos de la guerra.
