Los países firmantes denuncian que esta medida desconoce la autoridad del Consejo Nacional Electoral (CNE) y atenta directamente contra la institucionalidad democrática del país.
El comunicado no solo cuestiona la legalidad del recuento, sino que repudia la violencia ejercida contra la oposición el pasado jueves. Para los Estados firmantes, estos actos de «violencia política» buscan alterar la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 30 de noviembre.
Reconocimiento a Nasry Asfura Los ocho países reafirmaron su reconocimiento a la proclama oficial del CNE que declara a Nasry Asfura como presidente electo. Subrayaron que los comicios contaron con la validación de misiones internacionales de observación, las cuales confirmaron la transparencia del proceso.
Finalmente, hicieron un llamado a las fuerzas políticas hondureñas para garantizar una transición pacífica y respetar el orden constitucional.
