Bajo el título “Embracing the Social Significance of Motherhood through the Geneva Consensus Declaration” (Abrazando la significación social de la maternidad a través de la Declaración del Consenso de Ginebra), una coalición liderada por las delegaciones de Argentina, Paraguay y los Estados Unidos presentó una hoja de ruta para revalorizar la maternidad en la agenda internacional.
El evento, celebrado el 18 de marzo último en la sede de la ONU, no solo buscó visibilizar la labor materna, sino también proponer soluciones concretas ante los desafíos estructurales que enfrentan las sociedades contemporáneas: el envejecimiento poblacional y la caída drástica de las tasas de natalidad en occidente.
UNA APERTURA DE ALTO NIVEL DIPLOMÁTICO
La sesión fue inaugurada por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, quien estuvo acompañado por el representante permanente de Paraguay, Marcelo Scappini Ricciardi. Ambos diplomáticos coincidieron en la necesidad de que los organismos internacionales reconozcan la maternidad como una contribución social esencial que merece protección jurídica y económica.
Por parte de los Estados Unidos, Bethany Kozma, directora de la Oficina de Asuntos Globales del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), destacó la importancia de la Declaración del Consenso de Ginebra como un marco de referencia para defender la salud de la mujer y el fortalecimiento de la familia sin comprometer la soberanía de las naciones en sus legislaciones internas.
PANEL DE EXPERTOS: ENTRE EL DERECHO Y LA REALIDAD SOCIAL
El panel central contó con la destacada participación de la jurista argentina Ursula Basset, reconocida asesora en derechos humanos, quien analizó cómo el derecho internacional puede evolucionar hacia un reconocimiento más robusto del «valor de cuidado» que ejercen las madres.
Basset enfatizó que la verdadera igualdad para la mujer no debe implicar la renuncia a la maternidad, sino la creación de condiciones que permitan su pleno desarrollo en ambos ámbitos.
Por su parte, Rebecca Oas, directora de investigación del Center for Family and Human Rights (C-Fam), aportó datos sobre las tendencias demográficas globales, advirtiendo que la falta de políticas de apoyo a la natalidad pone en riesgo la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social en el largo plazo. El cierre de la jornada estuvo a cargo de Natalie Dodson, consejera del HHS de EE. UU., quien reforzó el compromiso de seguir impulsando políticas que promuevan una conciliación real y efectiva entre el trabajo y la vida familiar.
HACIA UNA NUEVA AGENDA
La CSW es el principal foro mundial para debatir los derechos de la mujer. La inclusión de este evento subraya una corriente creciente de países que buscan equilibrar la narrativa de género con una perspectiva que proteja la maternidad y la salud materna de manera integral.
La propuesta de Argentina, Paraguay y EE. UU. deja claro que el fortalecimiento de la maternidad no es solo una cuestión de fe o valores privados, sino una necesidad geopolítica y social urgente para las naciones del siglo XXI.














Dejá tu comentario