El encuentro, que inicialmente no figuraba en el programa oficial del Vaticano, fue incorporado posteriormente a la agenda del Obispo de Roma, lo que subraya la importancia que el Vaticano otorga a la actual coyuntura en el país sudamericano.
Machado, reconocida internacionalmente como la figura central de la resistencia democrática en Venezuela, acudió a la “Santa Sede” tras meses de denuncias constantes sobre el agravamiento de la crisis humanitaria e institucional que atraviesa su nación.
Durante su trayectoria, la líder opositora ha sido una voz crítica ante el deterioro de las libertades públicas, logrando aglutinar un respaldo masivo que la llevó a la distinción del Nobel.
Aunque el Vaticano ha mantenido un hermetismo habitual respecto a los detalles específicos de la conversación, la Oficina de Prensa de la Santa Sede reafirmó la postura del Papa León XIV: un llamado incesante al respeto de la “soberanía nacional”, la plena vigencia de los derechos humanos y el cumplimiento de los derechos civiles del pueblo venezolano.
Este encuentro ocurre en un momento de máxima atención internacional sobre Venezuela. Para analistas diplomáticos, la recepción de Machado en el Palacio Apostólico envía un mensaje simbólico de respaldo a los valores democráticos, en línea con la doctrina del Papa de interceder por la paz y la dignidad de las personas en regiones en conflicto.
La audiencia tuvo lugar casi diez días después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante la operación militar estadounidense “Resolución Absoluta”, el 3 de enero en Caracas. Maduro, acusado de narcotráfico y narcoterrorismo, se encuentra actualmente detenido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, Nueva York, en Estados Unidos.













Dejá tu comentario