EE.UU. ratifica su hoja de ruta para Venezuela: estabilidad, recuperación y transición democrática

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, expuso este miércoles 28 ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado los lineamientos centrales de la política estadounidense hacia Venezuela, delineando una estrategia de corto, mediano y largo plazo que apunta a la estabilización inmediata del país, la recuperación institucional y económica, y una transición democrática plena.

EE.UU. ratifica su hoja de ruta para Venezuela: estabilidad, recuperación y transición democrática

En sus declaraciones, Rubio sostuvo que Venezuela se había convertido, bajo el régimen de Nicolás Maduro, en un riesgo estratégico directo para Estados Unidos y la región, al operar como base de acción de potencias adversarias y organizaciones criminales transnacionales. Según afirmó, Irán, Rusia y China utilizaban el territorio venezolano como plataforma geopolítica en el Hemisferio Occidental, mientras el país funcionaba además como un “régimen narcotraficante” vinculado a grupos armados como las FARC y el ELN.

UN ESCENARIO CONSIDERADO “INSOSTENIBLE”

Rubio afirmó que la situación previa era “insostenible” no solo para Estados Unidos, sino también para Colombia, el Caribe y otros países de la región. En ese contexto, justificó la necesidad de una intervención política decisiva, enfocada no en el pasado inmediato, sino en la construcción de un nuevo escenario para Venezuela. “Ahora la pregunta no es lo que ocurrió, sino qué pasará en adelante”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.

TRES OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

El secretario de Estado explicó que la política de Washington se estructura en torno a tres objetivos claramente definidos. El objetivo final, según Rubio, es alcanzar una Venezuela “amistosa, estable, próspera y democrática”, con elecciones libres y justas, donde todas las fuerzas políticas tengan acceso real a los medios de comunicación y a la competencia electoral. Subrayó que celebrar elecciones sin garantías no equivale a democracia y reconoció que este proceso llevará tiempo.

PRIORIDAD INMEDIATA: ESTABILIDAD

El primer objetivo, de carácter inmediato, fue evitar el colapso del país tras la salida de Maduro. Rubio indicó que existía el riesgo de una guerra civil, enfrentamientos entre facciones internas o una crisis migratoria masiva hacia Colombia, escenarios que —según afirmó— fueron evitados.

Para ello, Estados Unidos estableció canales de diálogo directos y pragmáticos con quienes actualmente controlan las estructuras del Estado venezolano, incluyendo fuerzas de seguridad y el aparato administrativo.

EL PETRÓLEO COMO HERRAMIENTA DE TRANSICIÓN

Uno de los ejes centrales de la estrategia estadounidense es el manejo del “petróleo sancionado”. Rubio explicó que Washington permitió la comercialización controlada del crudo venezolano, bajo un esquema temporal y supervisado.

El acuerdo contempla que el petróleo se venda a precios de mercado —sin los descuentos otorgados previamente a China— y que los ingresos se depositen en cuentas monitoreadas por Estados Unidos, con uso exclusivo en beneficio del pueblo venezolano. Los fondos deben destinarse a necesidades básicas como salarios públicos, servicios esenciales y compra de medicamentos.

Destacó además que Venezuela pasó de depender completamente de Rusia para el suministro de diluyentes a adquirirlos en su totalidad de Estados Unidos, lo que consideró un cambio estratégico relevante.

FASE DE RECUPERACIÓN: NORMALIZAR LA INDUSTRIA

El segundo objetivo es un período de recuperación económica e institucional, con énfasis en la normalización de la industria petrolera, alejándola de la corrupción, el clientelismo y el control de grupos afines al poder.

Rubio valoró la reciente aprobación de una nueva ley venezolana de hidrocarburos que flexibiliza las restricciones heredadas de la era Chávez y abre espacio a la inversión privada. Aunque admitió que la reforma podría ser insuficiente, la calificó como un “avance significativo” frente a la situación previa.

APERTURA POLÍTICA Y LIBERACIÓN DE PRESOS

Dentro de la fase de transición, Rubio destacó la liberación progresiva de presos políticos, estimados en alrededor de 2.000. Reconoció que el proceso avanza más lentamente de lo esperado, pero afirmó que ya se observan señales de reapertura del espacio político, con actores liberados retomando la actividad pública.

El secretario de Estado advirtió que el camino no será sencillo ni rápido, dado el legado de corrupción y criminalidad que dejó el régimen anterior. Sin embargo, aseguró que en menos de un mes se lograron avances mayores a los previstos y expresó optimismo sobre la evolución del proceso en los próximos meses. “Hoy Venezuela está mejor que hace cuatro semanas, y espero que esté mucho mejor en tres, seis o nueve meses que si Maduro siguiera en el poder”, concluyó Rubio.

 

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